
AVENTURAS Y DESVENTURAS DEL LOBIZON
Creer que se puede ... dice la canción
Por Roberto Jorge Cella
Publicado en el Foro de La Recalada
CRONICA-FOLLETIN POR ENTREGAS
Novena Entrega
GIBRALTAR
Nombre místico, si los hay ...
Llegamos con un fuerte Levante y mucha ola de popa. Nuestro ajuar, 2 manos de rizos y tormentín. Barrenábamos las olas muy bien, pero un poco fuerte para nuestro gusto. Siempre estuvimos deseando un franquito, y ahora que lo teníamos, queríamos que soplara menos.
La llegada fue en plena noche y no con mucha visibilidad, debido a que en la entrada de la Bahía estaban fondeados unos enormes petroleros de más de 200 mts de eslora, que nos taparon la visión de la ciudad y además, las luces de la misma no nos permitían ver los faros, por lo tantos decidimos navegar por ahí esquivando ferrys y mercantes que parecían querer abordar. Por suerte teníamos bastante velocidad, lo que nos permitía salir de las situaciones de peligro. Luego de este juego de la mancha, cuando aclaró, divisamos el puerto pesquero de Algeciras, en el otro extremo y allí amarramos junto a las pequeñas embarcaciones de pesca artesanal. Este hecho llamo la atención de un oficial del Pta Mayor que venía de excursión, con el nos encontraríamos en alta mar y en otra situación ...
Luego de reponer fuerzas y de borde, bien de geta, hicimos el pequeño trayecto que nos depositó en marina Shepard, nos dijeron que Algeciras tiene un micro clima muy gris debido a la geografía y por ser un puerto mineralero.
Acá, la amarra pasaba a cobrarla religiosamente un marinero con un gomón, no recuerdo en qué moneda, pero estoy seguro de no haber usado libras ...
Navegantes argentinos, más precisamente de un catamarán, nos fabularon que en los contenedores encontrás timones de viento en buen estado. Yo encontré dos cocinas y deseche la más vieja. Allá fuimos y no encontramos ... ni un grillete oxidado! Ningún náutico tira nada ... Debajo de un palo y una vela ...
Nuestra próxima visita fue a náutica Sheppard ... otra mentira. Tenían menos que las casas de acá y los precios muy altos. El consuelo, podemos pedirlo, es puerto libre.
El próximo paso fue ir a Prefectura, Nos encontramos con dos ingleses de tez muy blanca, barba negra y separada y que hablaban un perfecto andaluz. Inglés en los papeles. La atención fue buena. Estuvimos como 20 minutos respondiendo un montón de preguntas como: Tiene armas a bordo? Llevan animales? Le dije sí: dos, y eso de a poco fue rompiendo el hielo.
Yo no quería arbolar el pabellón de Gibraltar. Lo inglés no me predispone bien, me dijeron que si enrollaba mi bandera en el stay no había problemas legales y así fue. Nos dieron un buen pronóstico recién para el lunes, y al preguntar por el despacho a Gibraltar próxima escala, la respuesta fue: Se van ... Uno, acostumbrado a ... bueno, historia conocida.
Soplaba todo pero en la marina no se sufre. El aullido amplificado por las montañas, era el de una Kawasaki a fondo. Esperábamos que pase esta sudestada que en realidad venia del norte ... casas más casas menos ... igualito a mi Santiago.
El próximo borde fue turístico. Esperamos más de 20 minutos para tomar el famoso ómnibus de 2 pisos, cuando el recorrido no fue mayor de 30 cuadras. Se veían muchos Minis, y vimos unos inglesitos desactivar un cepo de estacionamiento. En las iglesias no sé de qué partido, las velas eran lamparitas que las simulaban. Nos sacamos una foto con un Bobby, que nos habló en español. Acá se hacen los ingleses porque la moneda es mayor, pero pasadas las 1800, rajan como condenados para vivir en la línea que es suelo español.
Visitamos el peñón, es decir la parte turística, me llamó la atención la marcialidad del guardia apostado, parecía una escena de guerra. También vi la parodia, perdón, el cambio de guardia de unos militares que custodiaban no sé qué pequeño monumento. Los tipos parecían soldados del Führer. No me gustaría encontrarme con estos tipos en situación de guerra y menos teniendo 20 años y no ser un profesional en el arte de matar ...
Concluída la ceremonia, cuando se abrió el tránsito, pasó una Norton con motor Wankel ... más Brittish imposible ...
En una recorrida nos encontramos con argentas ... bien larvas, lástima estos representantes que no nos hacían quedar nada bien.
Cuando volvimos a bordo vimos la cocina encendida y la pava que hacía rato que no tenia agua. Nuestro olvido podía haber provocado un incendio mayúsculo ... la suerte estuvo de nuestro lado.
De a poco nos íbamos despidiendo del Mediterráneo. Al que me encantaría volver, no pierdo las esperanzas. Nos había tratado igual que el Río de la Plata. Unas 300 millas quedaban atrás, navegar esa míticas aguas con la sierra Nevada de orilla es maravilloso. Ahora cada paso sería un poco mayor. Ya no había la protección de la costa. Africa, con todo su misterio, nos esperaba. Ya íbamos para allá. Quedaba el desafío del Cruce. Recuerde los 48 barcos que encontró otro navegante. También nos decían que en ese momento se encontraba activo por la independencia de Marruecos, el Frente Polisario, que nos podían secuestrar el barco, y otras lindezas. Alguno que escuchó nos comentó: No van a tener problemas, traten de no recalar en las aldeas. Pero estas cargas nos generaban un poco de inquietud ... con los 48 mercantes sería bravo ... con el frente creo que la podíamos manejar ... algo habíamos visto en estas latitudes.
El Lobizón se interna en el Estrecho. Enfrente, a menos distancia de Colonia, siempre la referencia, se divisaban las montañas ... Africa ... el continente negro ... Tarzán ... de pibe uno se hizo una idea y claro, no queríamos borrarla. Por suerte no había GOOGLE ni PLAY STATION o como coño se escriba. Hasta la próxima semana ya en tierra marroquí.
Pero antes había que cruzar el estrecho eran pocas pero fascinantes millas. Se los adelanto, el tiempo estaba espectacular ... mar planchado y suave brisa de través. Mejor imposible ...
Gibraltar ... me quedó olvidado ... uno de los motivos era tomar contacto con los MINITRANSAT... Bueno, el destino hizo que nos topáramos con uno de un esloveno que había participado en la edición anterior y ahora se encontraba realizando una vuelta al mundo vía canal de Panamá. Con él tuvimos una larga charla, en qué idioma? ... italiano! Yo lo hablaba poco, él menos, pero nos entendimos. El barquito era un prototipo, construido en forma artesanal, en esa época casi todos lo eran. Tenía un sistema de enrollador de mayor que lo hacía por afuera del palo, muy simple, parecía ingenioso y confiable, me dio varios consejos pero hubo dos que desoí: el primero, que conectara el timón de viento mediante un elástico a los guardines, sucede que en las barrenadas cuando el barco tiende a cruzarse, el timón manda la orden sin esperar que afloje la velocidad, es lógico no tiene inteligencia y no puede medir los esfuerzos, puede haber sido la causa o una de las causas de la rotura del timón. El otro, que orzara unas 150 millas hacia el Este para compensar el abatimiento debido a las corrientes que van al Caribe. Por supuesto, yo olvide estos consejos ... y pagué bastante caro por ellos ... pero no nos adelantemos. El patrón tenía buen humor, pero en un momento le dije si era Yugoslavo y se transformó. Me dijo que había roto su pasaporte y que pertenecía a la republica de Eslovenia. Luego me enteré por un paisano cuando me mandó una nota desde el Pacífico, que había pertenecido a las fuerzas que combatieron. Vaya a saber qué historias había ...
De menor importancia: la oficina de control del tránsito o prefectura tenía como escudo identificatorio el escudo de Barón. Casualidad ... o cipayismo ...
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada