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CRONICAS DE LAVALLE - por Leo Plantié y Alita Wexler

 Navegantes: 
Como tantas otras veces, me ha pedido Leopoldo Plantié del CVSI y principal organizador de esta regata, que suba a esta página y a los foros su personal crónica sobre la Regata a General Lavalle 2012.
Como tantas otras veces, cumpliré fielmente con su encomienda.
Pero esta vez debo hacer pública mi disconformidad con el relato que voy a publicar, y mi sorpresa por una omisión que no puedo pensar como inadvertida por lo importante y reiterada.
Es por eso que, en recuadro va la Crónica de Leo Plantié, tal como me la hizo llegar.
Y seguidamente, va la crónica que preparé según mi punto de vista y el de la tripulación que conformé.
Las conclusiones quedan para cada lector.


CRÓNICA DE LA REGATA  SAN ISIDRO GRAL LAVALLE RUMBO A LA CRUZ DEL SUR
4TA.EDICIÓN 28 DE ABRIL 2012-05-02
Por Leo Plantié
Antecedentes: La culminación de 5 meses de trabajo de los organizadores de esta prueba, el Club de Veleros de San Isidro, la Municipalidad de Gral. Lavalle, la Prefectura Nacional y el Municipio de San Isidro, contó con una adhesión sumamente importante de participantes, no solo por la cantidad sino también por lo destacados  barcos intervinientes y sus tripulaciones, Sin duda que esta es una singladura nada fácil, pero nadie puede negar que arribar a destino ya es un logro especial que corona un gran esfuerzo y confirma la calidad de los tripulantes y Patrones-
Fue esta la cuarta Rumbo a la Cruz del Sur, la misma contó con un condimento que la hacia diferente a las anteriores, este año se cumplen 30 años de la gesta de MALVINAS, al recuerdo de todos los que participaron a nuestros HÉROES DEL GUARDACOSTAS RÍO IGUAZÚ, se sumaron tripulantes SOBREVIVIENTES  del CRUCERO GRAL. BELGRANO, los mismos conformaron la totalidad de la tripulación del velero Magia.
La copas Challenger  MUNICIPALIDAD DE GRAL. LAVALLE, y la HÉROES DEL GUARDACOSTAS RÍO IGUAZÚ serian adjudicadas al ganador de las dos anteriores, por lo tanto los veleros de la serie A competían con el velero ESPERANZA sin tregua, y así lo hicieron.
DESARROLLO DE LA PRUEBA: La mañana del sábado 28 de abril se presentó destemplada, con algunos molestos chubascos, viento del SS con algo mas de 9 nudos y muy poca marejada en bajante, la línea por razones de operatividad fue fondeada 0953,por lo tanto la CR. Instalada en el Guardacostas Percas de la PNA. postergó 20 minutos la partida. Top de por medio la flota paso la línea raudamente,20 barcos fueron los largados,29 los inscriptos,(por el frío y el pronostico algunos cambiaron aventura de navegar por sabanas calentitas).Los grandes picaron en punta ,pero el ESPERANZA hizo valer su eslora y comenzó a tomar distancia, el MECANAU MAX, EL RED WIND 3,EL NÁUTICO 2 no le daban tregua y cada uno con su librito desarrollo su singladura en pos de Scrach, el resto de la flota también cada uno con su librito busco el mejor borde, pasando Quilmes y entrando en La Plata algunos ya tiraban borde a dentro y otros afuera queriendo aprovechar la corriente en bajante ,El guardacostas CABO CORRIENTES opero como apoyo de la flota desde la partida hasta Punta Piedras, seguramente  para muchos esta no fue una regata de uno o dos bordes, todo lo contrario al virar la famosa PUNTA PIEDRAS y entrar  de lleno en la Bahía todo cambia, tanto la corriente como el oleaje, el viento se estableció del sur y borde a borde hasta la línea, según los diferentes criterios y tácticas algunos achicaron otros aguantaron y seguramente también hubo quien rifo alguna que otra vela,,según cometo el patrón del John Sunday Nicolás Donno se aguantaron genoa 1 toda la regata, otros patrones comentaron de algunos mareos (normales) entre la tripula, pero lo  realmente molesto fue el frío y las mojaduras, sobre todo de noche son mortales. Es allí cuando el que esta mojado seguramente piensa en un buen traje de agua. Cerca de las 23 hs del sábado los primeros se encontraban al través de Punta Piedras. para ese momento la línea de llegada se había establecido antes de la caída del sol de mismos 28, razones reglamentarias de la PNA, no permiten navegar al hurricane en horas nocturnas por lo tanto el Oficial de llegada se encontró esperando a la flota desde mucho tiempo antes del arribo de la misma, realmente es destacable su trabajo, no olvidemos que recién desembarco en el puerto el lunes 30 a las 4,30 a bordo del patrullero NAHUEL HUAPI destacado en la zona. Aquí también se demuestra que esta no es una regata común, en realidad todos los que intervienen  ofrecen una cuota de sacrificio destacable en  tiempos tan materialistas. El cruce también fue pura táctica, los bordes serian los que mandarían en el resultado final, hubo quienes los prefirieron largos afuera y otros cortos, siguiendo en rumbo a la llegada, no hay dudas si observamos el resultado final de la prueba que, por los tiempos que separaron a los participantes, por serie, entre el primero y el segundo  hubo muy poca diferencia, sobre todo en la series B y C ,en la serie A la diferencia en corregido entre el ESPERANZA ganador y el RED WIND 3 también muestra la excelente labor del amigo ARMANDO BOZZINI  .Un párrafo aparte la destacada labor del LUNAZUL un CP26 de La Plata que nuevamente como el año anterior llego a GRAL. Lavalle recibiendo todos los honores sobretodo por su espíritu de navegante. Reunidos por la noche del 29 los tripulantes en la FRITANGA  tradicional en la PNA. Los concurrentes recibieron como menú mejillones a la provenzal y filet de salmón, al desarrollo de este tercer tiempo (como en el rugby) se sumo la Sra. Intendente de Gral. Lavalle  junto a su esposo y el Director de Deportes, echo inédito, es la primera  ocasión en la que tan alto funcionario Municipal comparte esta grata reunión desacartonada de los tripula. 
ENTREGA DE PREMIOS: En el tradicional edificio de la CASA DE LA CULTURA  y con la presencia del Senador de la Pcia. de Bs. AS. Osvaldo Goicochea, de la Sra. Intendente de Gral. Lavalle Marcela Passo, del Sub Secretario de Turismo de la Pcia de Bs.As, CARLOS DIAZ, del  Prefecto Mayor Luis Alberto Zecchin JEFE DEL Departamento de Deportes Náuticos de LA P.N.A del Sr. ,.Del Sr. Prefecto MAYOR EN RETIRO EFECTIVO PEDRO PASCUAL PERALTA fundador de la regata en 1993, del Sr. Prefecto Principal MIGUEL REYES Jefe de la Prefectura de Gral. Lavalle, autoridades  Del Municipio de San Isidro, Autoridades del Consejo Deliberante local, se realizo la ceremonia de entrega de premios, sumamente emotiva por tener entre los tripulantes presentes dos miembros de la dotación del velero MAGIA que por razones de calado no llego a puerto, los mismos sobrevivientes del Crucero Gral. Belgrano fueron recibidos con un cerrado aplauso de mas de 4 minutos, echo que nos lleno de emoción a todos los presentes, luego de las palabras de la Sra. Intendente MARCELA  PASSO  y de las de l Comodoro del  Club de Veleros de San Isidro don OMAR SARACCA dio comienzo a un espectáculo folclórico animado por habitantes regionales,   fuertemente ovacionados por todos los concurrentes, navegantes y pueblo de Lavalle unidos fue todo un éxito, la náutica y las tradiciones en esta regata tienen un solo horizonte-Al culminar la entrega de los premios las Autoridades del Municipio agasajaron a todos los presentes en un enorme asado servido en las instalaciones del Polideportivo del lugar en el cual la cordialidad junto a las anécdotas nos convocaron para la  próxima edición 2013 fecha  en la que recordaremos los 20 años de la PRIMERA REGATA A GRAL. LAVALLE-
RESULTADOS: GENERAL: 1ro “ESPERANZA” PNA. 2do “ CHAMAME” 3ro “JOHN SUNDAY” 4to “PURA SANGRE 2 “ 5to “RED WIND 3 “
SERIE “ A “ 1ro “ESPERANZA” PNA, 2do “RED WIND 3 “, 3ro “MECANAU MAX”
SERIE “ B” 1ro “PURA SANGRE” 2do “PURA SANGRE 2 “ 3ro “INDÓMITO”
SERIE “C” 1ro” CHAMAME”,2do “JOHN SUNDAY”,3ro “MAGIA”
SERIE “D” 1ro “LUNAZUL”
El velero “ESPERANZA” de la PNA. Se hizo acreedor de las dos COPAS CHALLENGER EN JUEGO “MUNICIPALIDAD DE GRAL. LAVALLE” Y “HÉROES DEL GUARDACOSTAS RÍO IGUAZÚ” por lo tanto la próxima edición nuevamente se pondrán en juego dichos premios Challenger iniciando una nueva serie  AL GANADOR  DE 3 REGATAS CONSECUTIVAS, O AL GANADOR DE 5 REGATAS ALTERNADAS
 Firmado: Leopoldo Plantié.

 


UNA REGATA META CHAMAME o La pucha que el Sur existe!

 Por Alita Wexler

Esta edición de la regata a Gral. Lavalle 2012 fue de ceñida furiosa desde la largada hasta la llegada para todos los barcos que participamos.
Para el Chamamé, el desafío no fue sólo avanzar contra el viento, sino también contra la corriente.
El Chamamé es un Del Plata 26,5 que pertenece orgullosamente a la dotación del Naútico Quilmes, club que supo mantener con el CVSI, organizador de esta regata, fuertes lazos de amistad y cooperación. Lazos que hoy me apena mucho decir que no se sabe dónde están …
Lo preparamos como sabemos. Al detalle, con cuidado y dedicación, repasando cada cabo y cada herraje, las velas, poniendo todo a son de Mar, porque a pesar de que General Lavalle está en jurisdicción del Río de la Plata, el cruce nocturno de la Bahía nos salpica siempre de noctilucas y sus rociones nos salan la boca.
Optimizamos la maniobra y medimos el barco, mejoramos todo lo posible la performance.
Nos preparamos nosotros también. La ropa, la vianda, el descanso, la coordinación.
Preparamos la navegación. La carta, los WP, los rumbos, anticipamos cada borneo, cada marea, cada borde.
Una hora antes de la largada, ya estábamos en zona evolucionando, probando velas, puntos de escota, rumbos, alternativas.
El único barco a la vista en ese tiempo fue el amigo quilmeño Pura Sangre 2, un Lef 30 que, de hecho, salió del puerto de Quilmes aun antes que nosotros. Como debe ser.
La largada del Chamamé fue antológica. Largamos cumpliendo el sueño de toda tripulación: a tiempo, en buena posición y por el lugar adecuado. El cóctel de emoción, alegría, satisfacción y orgullo por tan impecable largada le dio un signo positivo a la adrenalina acumulada en veinte interminables minutos durante los que se postergó la largada tan sólo para esperar a los remolones del norte que no habían llegado a tiempo a pesar de los buenos vientos y de varios palmos de agua bajo las quillas. A levantarse temprano la próxima vez muchachos!

Decía que la regata fue de ceñida en todo su recorrido. Algunos tramos daba el rumbo de borde, otros tramos hubo que bordejear. Pero no hubo oportunidad de filar ni medio centímetro las escotitas. Eso nos mantuvo atentos y al máximo posible de nuestro rendimiento, a pesar de la lluvia constante que nos regaló la primera singladura, a pesar del frío, a pesar del cansancio y alguna que otra descompostura que diezmó en algunos períodos a la tripulación.
Bajo la brillante táctica de Ale, que no sabe por viejo sino por navegante, y que esta vez además estaba inspiradísimo, cada borde que dimos pagó, cada cambio de vela que hicimos pagó, cada rumbo que elegimos pagó.
El Chamamé cortaba las olas a una velocidad y con una estabilidad de rumbo dignas de un barco de gran porte. El barquito fue un barcazo. Y esto no es un halago, sino una realidad. Porque fuimos peleando cada palmo del recorrido con los barcos de las series mayores tratándolos de tú.
Cuando desperté de mi descanso nocturno, ya habíamos superado hacía diez millas la Punta Piedras y nos dirigíamos como saeta a la línea de llegada, unas cuarenta millas delante todavía.
A nuestra proa, nuestro rival de la hora: el John Sunday, un Sailor 875 del Veleros, a la sazón el barco de su comodoro, altamente equipado con tecnología regatera de punta. Difícil superarlo en la táctica. Por la noche creímos que se nos había escapado, pero ahí estaba, a nuestra proa … y cada vez más cerca. Lo íbamos cazando como al Octubre Rojo.
Escuchamos el TOP de la llegada del John, y haciendo cálculos, llegamos a la conclusión de que la jornada nos debía pertenecer.
Pero se nos fue negando al ir aproximándonos a la línea, hasta que vimos que no dábamos la boya. El alma se nos fue a la sentina, pensando que a último momento perderíamos preciosos minutos para cruzar la llegada. Pero una vez más, la impresionante táctica y la habilísima muñeca de Ale, espléndidamente secundado en la maniobra por Raúl, Alfredo y Diego, comprimió en apenas unos segundos una doble virada que nos colocó adentro en lo que fue un verdadero pas de ballet! TOOOOOOP!
El Chamamé llegó y consagró su merecido primer puesto en la serie C.

Párrafo aparte merece la general.
Señores, este Chamamé, de apenas 26.5 pies, uno de los barcos más pequeños de la flota, llegó SEGUNDO EN LA GENERAL, en una regata de 27 horas a ceñida rabiosa, a sólo 10 minutos de corregido respecto del gran Esperanza (de paso, chapeau y los mejores augurios para su nuevo capitán), y adelante en el corregido de todos los demás barcos de la A y la B.
Acompañando la gesta, el Pura Sangre 2 llegó también cabeza a cabeza con la vanguardia, arrasando con su serie para llevar a Quilmes la copa de la B, y colocando un cuarto puesto en la general.
Sobre catorce barcos arribados, dos pertenecen a la dotación del CNQ y se llevaron dos latas. Qué tal!
Tercero en la general y segundo en la C, nuestro digno rival, el John Sunday, que se lució también con una excelente performance.

El Chamamé corrió contra el viento.
Y corrió contra la corriente también.
Porque llevaba una tripulación levantisca que protesta y se hace escuchar cuando le mueven la línea de llegada en el momento de cruzarla, o cuando le postergan la largada en beneficio de algunos, o cuando las IdeR no son claras y llaman a confusión. Que no está de acuerdo con la posición de los Oficiales de Día que interpretan el reglamento de regatas como piedra libre para “hacer lo que quieren” (sic). Que protesta y se hace escuchar pero siempre de frente y dando la cara, como corresponde a navegantes de ley.
Pero nosotros sólo fuimos a participar de un evento porque nos gusta y amamos este deporte. Ajenos a las rencillas entre clubes, o mejor debería decir entre dirigentes. Ajenos a las vanidades. Ajenos a las enormes dificultades de reconocer y así enmendar los errores para poder tener en la próxima una mejor organización. Nosotros fuimos a correr.
Y aquel día, en General Lavalle, se bailó el CHAMAME!
Porque el Amor es más fuerte. El amor al deporte, las ganas, los huevos/ovarios puestos en juego pueden más que la tecnología, que las líneas elásticas, que la falta de reconocimiento, que las disputas.

General Lavalle sabe que esta regata le perteneció al Chamamé, a pesar de que las crónicas pretendan que el Sur no está. Pero qué va! El Sur también existe caballeros. Lavalle está al Sur. Y Quilmes también. La pucha que existe el Sur!

La próxima edición vamos por la serie A !


Firmado: Alicia Wexler


REGATA GRAL. LAVALLE 1993 - por Leo Plantié

HISTORICA CRONICA DE LA PRIMERA REGATA A GRAL. LAVALLE JUNIO DE 1993


El pasado 13 de junio a las 050 de la madrugada en el puerto de Gral. Lavalle, podemos decir sin temor a equivocarnos, se cumplió un sueño de algunos navegantes que, con la pasión por el deporte, llevamos adelante la REGATA SAN ISIDRO –GRAL LAVALLE .

Casi la totalidad de los barcos arribados tomó amarra en ese instante en el largo y cómodo murallón del puerto, recibiendo un caluroso y entusiasta recibimiento por parte de la población, quienes esperaron durante toda la jornada el arribo de los yates.

El domingo 12 de junio a las 15,25 hs. recibía el top el primer barco en la línea.

Personalmente el Sr. Jefe de la Sub Prefectura de Gral. Lavalle Prefecto Pedro Pascual Peralta, hacía sonar estridentemente la sirena. Con gran emoción fue recibido el APOLO REX.

La flota fue arribando a lo largo de toda la tarde y parte de la noche fondeando en las proximidades de la línea junto al patrullero destacado por la Prefectura, a la espera de marea para acceder a la Ría de Ajó.

El operativo del ingreso se realizó a las 24 hs., encabezando el patrullero la larga caravana de veleros, y,el Sr, Prefecto verificando desde un semi-rígido todo el operativo. La tarea fue ejemplar. La totalidad del personal de la Prefectura de Gral. Lavalle hizo gala de un conocimiento profundo de la zona y de un espíritu marinero que nos llenó de orgullo.

Lo insólito para todos los participantes fue encontrarse que en Gral. Lavalle no existe un club náutico. Lo inédito, el rol del mismo fue cumplido ampliamente por la Sub Prefectura. La totalidad de los participantes sintieron estar en su casa, en su club, fue tanto el calor y la colaboración prestada por los dueños de casa.

Durante la mañana del 13 de junio en un sencillo y emotivo acto, con la presencia del Sr. Intendente Dr. Gustavo Dubsky, del Sr. Prefecto don Pedro Pascual Peralta, autoridades del Municipio de San Isidro Sr. Gustavo Givot, representantes del Municipio de Dolores, representantes del Municipio de la Costa, la totalidad de los tripulantes y el pueblo de Gral. Lavalle, en la Plaza Alte Brown ubicada en el mismo puerto fue descubierta una placa de los tres clubes organizadores de la prueba en reconocimiento al PUEBLO DE Gral. Lavalle.

La entrega de premios fue notable. 450 personas concurrieron a la misma, donde fue servido un fabuloso asado con el cual agasajaron a las tripulaciones. Seguramente no será olvidado fácilmente.

De la regata en sí surgen algunas reflexiones:

1) Cuando la convocatoria tiene el objetivo profundo de rescatar un hecho glorioso para nuestra Patria, como el protagonizado por los tripulantes del CG 93 Río Iguazú, no existe ni clima ni dudas que detengan a una flota bien preparada.

2) El puerto de Gral. Lavalle es sinónimo de tranquilidad por lo tanto un verdadero puerto alternativo en la ruta al sur.

3) Somos los navegantes con nuestra presencia los que modificaremos un estado de cosas obsoletas: el banco de la entrada de la ría puede y debe ser dragado, unámonos al pueblo y pescadores de la zona para logarlo.

4) La colaboración de UNEN es indispensable. Una boya de recalada y otra de enfilación de canal son necesarias.

El operativo ordenado por el Sr. Prefecto Mayor Don Roberto Santos, Jefe de Zona Río de la Plata, fue perfecto. La custodia y el apoyo permanente que recibimos del GC79 Río Deseado dieron a la prueba la cuota de seguridad y tranquilidad necesaria para lograr el éxito total. Al personal embarcado nuestro profundo reconocimiento de parte de todos los tripulantes.

Gral. Lavalle ya no es un mito. Absolutamente todos los que arribaron, 42 en total, comprobaron que, con las condiciones mareológicas mínimas necesarias, el arribo es posible. Hemos trabajado humildemente 5 meses colaborando para realizar una regata que marca el inicio de un camino posible. Creemos que se puede.


NOTA: SAN ISIDRO, 20 DE JUNIO DE 1993. En pleno preparativo de la próxima regata 2012, me pareció oportuno rescatar la crónica de la primer regata a la CRUZ DEL SUR. GENERAL LAVALLE Y SU GENTE NOS ESPERA.

Leo Plantié


COMPAÑIAS INESPERADAS - Por Leo Plantié


1985 terminaba y, como era habitual, corríamos a Buceo.

Pero en esta oportunidad habíamos logrado, luego de intensas negociaciones con los organizadores, correr con barcos de menos eslora que los que hasta esa fecha lo hacían. En mi caso, corría con un 24 pies. Hubo de 20 pies y varios de 25 y 26 pies, además de los tradicionales 28, 30 y más eslora.

El clima como es de costumbre, o castiga a la ida o espera a la vuelta para el zarandeo. Esta vez fue de ida y de vuelta la cosa. Un sudeste fuerte se levantó llegando las 18 horas, justo pasando por La Plata. Desde luego que borde a borde comenzó el cruce a Montevideo. Foque, rizos y mucha paciencia fueron las herramientas en nuestro caso. Luego del baile de 38 horas, por fin llegamos.

Por VHF nos habíamos enterado que un participante cortó obenque y el palo se le fue al agua. Con la ayuda de un internacional de 5 mts perteneciente al amigo Julio Durand llegaron a puerto sin mayores consecuencias.

Al día siguiente, luego de la entrega de premios, caminando por el puerto, encuentro a dos tripulantes del accidentado barco tratando de armar nuevamente el aparejo, reemplazando los cables por cadenas. Al hacer un comentario inapropiado de mi parte, recibo como respuesta: “Por qué NO ME CONSEGUIS CABLES EN VEZ DE HABLAR AL P….. EN ESTE PAIS?” Sin decir palabras me hice humo lo más rápido posible. El horno no estaba para bollos, como decía mi madre.

Por último, tres días descansando y esperando la virazón, partimos. Los más pequeños nos habíamos comprometido a estar en contacto radial y en caso que alguno lo necesitara, socorrelo dentro de las posibilidades de cada uno. Salimos un sábado a las 18 hrs. Con un Este-Sudeste de algo más de 10 nudos, lo que hacía presagiar una rápida navegación nocturna.

Montevideo quedó en el horizone y la Panela comenzó a darnos la bienvenida. También el viento se clavó al Sudeste y los 10 nudos pasaron a 20 con rachas de 25. La oreja de burro se hacía casi imposible mantenerla. El foque salió a tomar aire. La noche pasaba volando entre barrenadas de más de 8 o 10 nudos. Las nubes bajas comenzaron su carrera al Oeste. La luna nos iluminaba en forma casi absoluta, salvo cuando alguna de las rápidas sombras de las nubes nos cubría.

La luminosidad de Lacaze comenzó a darnos una posición y certeza de nuestro rápido avance. A las tres de la mañana lo teníamos al través. Pronto veríamos con las primeras luces los fósforos de La Plata.

Al amanecer pasamos muy cerca de la proa de la corbeta DRUMOND, fondeada unas 10 millas de La Plata como es de costumbre. Saludamos a la guardia y seguimos nuestro rumbo, que para esa altura ya había comenzado a amainar el sudeste. En pocas millas se planchó, un par de horas con motor, nuevamente la fuerza de don Eolo, pero con una pequeña diferencia de rumbo: soplaba del norte. Con el transcurrir de los minutos fue aumentando. Al cabo de una hora ya teníamos en ciernes un nortazo. A las 10 de la mañana, borde a Colonia, con Farallón a la vista, virada y rumbo a Bs. As.

El norte, pasado el medio día, lentamente se apagaba. Cruzando el Mitre, algo más de las 19 hs, las nubes, que lejanamente observamos al Suroeste, se acercaban más rápido de lo esperado.

Todos los barcos que habíamos salido juntos nos encontramos desperdigados por todo el río entre Colonia y Bs. AS. Algunos, a esta altura de la navegación, se encontraban sin radio y sin combustible, por lo tanto no teníamos forma de comunicarnos todos entre sí. Habiendo comprobado in situ que un pampero se nos venía con todo, pregunté por VHF a LIMA 2 GOLF si tenían nuevo pronóstico pero me respondieron con el mismo que emitían desde la mañana: vientos del Norte, humedad en aumento. La actualización sería a las 20 hs. Seguramente no tenían ventana en la ofinina ... asomándose sería suficiente para ver que se venía el cigarro.

De pronto, la corbeta Drumond, por VHF, emite el siguiente comunicado: “A LA ESTACION QUE SOLICITA PRONOSTICO, Y AL PUERTO DE COLONIA, ESTA ESTACION INFORMA QUE UN FRENTE FRIO CON TEMPERATURAS DE 10 GRADOS Y VIENTOS FUERZA 8, EN ESTOS MOMENTOS PASA POR ESTA POSICION, DESPLAZANDOSE CON RUMBO NORESTE. POR LO TANTO SUGERIMOS TOMEN LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD PERTINENTES. INFORMO CORBETA DRUMOND. APOSTADERO NAVAL LA PLATA“

Rápidamente amarinamos, trincamos todo en el interior, dos tripulantes (éramos cuatro), Francisco Lupi y Miguel Moreno, al interior controlando el ecosonda para seguir la isobata de 4,5 mts. Ariel y yo en cubierta, tormentín, mayor abajo bien adujada,arnés para ambos y a esperar. No mucha fue la espera. En pocos minutos la primera ráfaga nos tomó de lleno. Bs. As. con sus luces desapareció. Viento, agua y una densa neblina nos rodeó de inmediato. Allá íbamos, como en lomo de potro desbocado, saltos, golpes, rociones, lo único que teníamos era correr la tormenta como se pueda.

Pasamos el Mitre nuevamente rumbo a Colonia. Cuando amainó, alrededor de las 23hs., comenzaron a aparecer algunas estrellas entre la nubosidad y nuevamente Bs.As., muy lejana con sus luces. El viento fue cayendo hasta convertirse en una brisa de alrededor 8 nudos, bastante al Sur, por lo tanto rumbeamos con mayor y genoa 3 a San Isidro.

De los demás barcos no sabíamos nada. Suponíamos que todos estarían en lo mismo que nosotros, volviendo lentamente. Cuando entramos al arroyo Sarandí, el viento dijo basta. Los remos fueron la estrella del arribo.

3 de la mañana del lunes habíamos llegado al Club. El barco un desastre total, agua por todos lados, ninguna ropa se había salvado. Así mojados y extenuados emprendimos la travesía en tierra a nuestros hogares.

Una semana después, reunidos en la tradicional charla post regata en el bar del Club, me encuentro con uno de los dos tripulantes del barco que armó el aparejo con cadenas. La pregunta era obvia: “Llegaron sin problemas con el aparejo?” La respuesta insólita no se hizo esperar: ”Mirá, el barco se portó muy bien, sobre todo al final. El pampero nos dio con todo. Imaginate que veníamos muy cerca de la costa Uruguaya, teníamos poco camino para correrlo, no hubo más remedio que tratar de ir orzándolo finito, pero eso no fue nada. El verdadero problema fue el gordo Miguel, se volvió loco. Mientras yo venía al timón, él reponía fuerzas adentro. Le pedí que venga a filar un poco el tormentín, no me daba bola. Mientras le gritaba, él seguía hablando muy animadamente, como si alguien más estuviera en la cabina. Ya hinchado las p… le pegué el grito fuera de mí. A que no saben qué me contestó?: DEJAME DE JODER, ESTOY CONVERSANDO CON MI VIEJO, HACE RATO QUE NO LO VEO”

Me quedé sin palabras. Todos sabemos que el viejo del gordo murió hace como 10 años. Después de esta conversación, me di cuenta que sería muy difícil en esa mesa, con estos contertulios, seguir comentando la regata. Saludé y me retiré a mi barco a tratar de poner orden.

Habían pasado 10 dias de la llegada, cuando en una fiesta de despedida del año, me encuentro con el otro tripulante del barco (en realidad era el dueño) de las cadenas, a la sazón el Gordo que manisfestó haber conversado con su padre. Como es lógico, le pregunto “Qué tal, como llegaron de Buceo, fue duro no?”. La respuesta rápida me conmovió tanto como la anterior al otro tripulante: “Mirá, realmente el barco no dio demasiados problemas,salvo el bolonqui del palo, con las cadenas se la bancó bien, pero sabés qué pasa cuando uno cree que conoce a la gente y luego comprueba que se equivocó y, lo peor, lo comprobás en el peor lugar, en el momento menos indicado: te querés matar. Te cuento: el Elefante (alias) timoneaba. Yo en la cabina tratando de apoliyar un poco, pero siento un murmullo, algo así como una conversación en el copit. Me levanto, me asomo y lo veo charlando muy animadamente, riéndose, haciendo gestos. Miro y no veo a nadie. Vuelvo a mirar y pienso, mientras dormía , con esta noche de mierda habrá levantado un náufrago y no me enteré. Vuelvo a mirar bien, saco todo el cuerpo afuera, cosa de dominar toda la cubierta, me moja una ola y el boludo seguía hablando. No aguanté más y le grité: CON QUIEN C...... ESTAS HABLANDO? Sabés que me contestó? ESTOY HABLANDO CON MI VIEJA Y DEJAME DE JODER, ANDA A DORMIR GORDO B........”.

Te imaginas mi sorpresa, si en el velorio de la vieja estuve y más, llevé una de las manijas del cajón hace mas de 5 años.

Que querés que te diga, el viejo Vito tenia razón al navegar en solitario.

Por suerte llegamos como a las 7 de la mañana,pero te aseguro que nunca más navego con este loco de M.....

PD: Pasaron muchos años de lo relatado pero aún en algunas reuniones con los amigos y con los protagonistas, nos encontramos y nos reímos soberanamente.

Los julepes ... cómo nos hacen ver cosas!

Para muchos INCREIBLES pero EXISTIR EXISTEN

Leo Plantié


Nota del autor: perdón por los improperios, pero,asi fueron las cosas y los dichos


A GRAL LAVALLE EN UN ALBATROS 950 - por Martín Pachiani

III Regata San Isidro-Gral. Lavalle


Con una mañana desapacible soltamos amarra bien temprano para alcanzar la línea de largada distante a una 13 millas. La misma había sido fondeada frente al puerto de Buenos Aires para que pueda largar la Esperanza con sus 2,70 m de calado.

Llegamos con el tiempo justo atravesando la línea en una ceñida con viento del este, aguantando todo el trapo. En el Hannah Boden éramos solo tres tripulantes así que debíamos ser conservadores y no era cuestión de andar haciendo banda, tal es así que unos minutos después de pasar la línea tomamos la primer mano de rizos. El barco navegaba muy rápido y pasamos al Lobisón, La nave y el Sagitarios, mientras el Esperanza tomaba la delantera imponiendo su eslora separándose del resto de la flota. A bordo había buen animo, llevaba de tripulante a Aníbal Vera en representación de los pagos del Tuyu quien fuera alumno mío en una de los cursos de Timonel que dicte en mi estadía en San Clemente del Tuyu por el año 2000. Alejandro Pérez de la Hoz fue mi segundo tripulante que actualmente tengo en el curso Patrón de Yate y no tenia experiencia en este tipo de navegación, ambos resultaron muy aguantadores y principalmente buenos camaradas a los que nunca les falto el buen humor.

El anemómetro superaba los 20 nudos así que achicamos un poco la vela de proa que es de enrollar y que al rizarla es bien sabido que pierde eficiencia además de algunos grados de ángulo de ceñida, sin embargo no era cuestión de apretar demasiado habíamos acordado que lo importante era llegar y en lo posible sin romper nada. El Hannah es un Albatros 9.50 y como todo barco de orza es mejor no cargarlo mucho de paño y al ir mas adrizado mantiene la velocidad que no bajaba de 6 nudos en la corredera.

El cielo estaba encapotado y la marejada tomaba altura conforme el viento se afirmaba del sudeste lo que no teníamos previsto, la estrategia fue llevar el barco bien cerca de la costa donde se reducía el tamaño de las olas, así fue como en un momento nos encontramos navegando en un río aceitoso y de olor nauseabundo cuando me percate que la estructura que teníamos por el través era la Torre Difusora que vacía los líquidos cloacales de Quilmes y zonas aledañas.

El viento seguía en aumento manteniéndose por encima de los 25 nudos con fuertes rachas que superaban ampliamente esa cifra, para entonces ya habíamos tomado la segunda mano de rizos y el barco iba para adelante a buena velocidad, navegando suavemente con rociones esporádicos sobre cubierta, sin embargo el vira vira era desmoralizante y cansador. El tiempo parecía empeorar y comenzábamos a sentirnos cansados, a las tres de la tarde recién estábamos en Punta Lara siguiendo la isobata de 3 metros como lo hace el ciego con su bastón. En la bruma aparecían las siluetas oscuras de los buques fondeados en la rada del Puerto de la Plata y para darnos un golpe más de desazón apuntaban directo al sudeste, es decir que también teníamos la corriente en contra. La mayoría de los que eligieron la ruta por aguas mas profundas fueron desertando porque según comentaron las olas eran grandes y el avance penoso. El Lobisón de mi amigo Cella debió dejar la cancha al parecer por una avería en el flamante aparejo con una mayor gigante que estaba estrenando. El velero La Nave intentaba comunicarse con el Guardacostas Bahía Blanca sin tener éxito, hice de puente y reportaron su regreso a puerto por rotura de timón.

Cruzar la entrada a La Plata fue vencer el primer reto, apostaba a que el viento debía rotar al noreste y todo era cuestión de aguantar lo mas cómodos posible, tal es asi que establecí el sistema de guardias de tres horas para poder quitarnos la ropa mojada y descansar, la noche cayo rápidamente y hasta el momento solo habíamos ingerido unos sándwiches y algunas reconfortantes sopas de sobre. Tal es así que me dispuse a cocinar y prepare un sustancioso arroz con vegetales en una salsa con un toque de azafrán al que además le agregue proteínas con una lata de atún, ni hablar de lo que nos pareció un manjar en aquella noche oscura.

La antena del destacamento de Atalaya lentamente quedaba al través y siendo la medianoche pasamos nuestro reporte al operador de turno. Habíamos quedado solos, no veíamos las luces de los veleros, solo las de tierra y la lejana bóveda de Montevideo, parecieron las estrellas y a medida que nos acercábamos a Punta Indio el viento fue rotando al Este y disminuyendo permitiéndonos pasar de un solo borde pegados a tierra.

El siguiente waypoint era Punta Piedras y el rumbo nos daba directo con todo el trapo, viramos la punta a las seis de la mañana y mientras la bahía recibía al Hannah a mi me esperaba la cucheta, aunque previamente reporte la posición al Guardacostas Río Deseado quien me informo que quedaban solo 9 veleros en la regata.

Me levante a las nueve cuando Aníbal ingresaba a la cabina y Alejandro quedaba al timón enfundado en su traje de agua guareciéndose de la lluvia, estábamos en la latitud del Río Salado y una vez mas hice contacto radial con el destacamento para pasar nuestro reporte. Las nubes se fueron disipando y en medio de la bahía nos ilumino el sol reglándonos una navegación placentera en un mar agradable con el esperado viento del noreste.

Como de costumbre Marcela, mi mujer, me había preparado una salsa boloñesa así que el mediodía me encontró otra vez de cocinero sacando unos exquisitos ravioles con abundante salsa espolvoreados con queso parmesano. Mientras navegábamos con viento franco apareció el faro San Antonio en el horizonte marcándonos el fin de la Bahía de Samborombon, la línea de llegada había sido establecida fuera de la zona de bancos en mucha profundidad también pensando en el Esperanza que para ese entonces cruzábamos de vuelta encontrada ya que iniciaban su viaje de regreso sin entrar a puerto, lo mismo hacia el Pura Sangre II luego de una muy buena performance en la regata. Con viento flojo y fuerte corriente bajando atravesamos la línea de llegada cerca de las dos de la tarde y fue motivo de festejos. Continuamos a vela mientras realizaba una reparación en el botón de pare del fuera de borda que a consecuencia de un golpe luego de la largada había quedado fuera de servicio en caso de necesitarlo. La suave brisa de popa nos permitió hacer un buen trabajo y pudimos entrar y navegar la sinuosa Ria de Ajo ayudados por la maquina. Gozamos el paisaje que descubría extensos cangrejales con la marea baja, poblados por variedad de aves que se alimentan en el fango. Sin embargo me produjo cierta melancolía encontrar solo dos veleros en el muelle (Red Wind y Sole V) porque conozco lo que significa para el pueblo organizar este evento y finalmente fuimos solo 6 los veleros arribados sobre un total de 22 inscriptos. En horas de la noche entro con la marea el Luna Azul un CP26, el velero mas chico arribado, si bien llego solo una hora detrás de nosotros su calado no le permitió ingresar por el canal. De todos modos se cumplió el cronograma y la Prefectura nos agasajo esa misma noche con una fritanga de pescadilla de banco y al día siguiente el Municipio de General Lavalle organizo la entrega de premios con asado música y danzas folclóricas en un clima festivo. Y tuvimos la suerte de recibir el premio al segundo lugar en nuestra serie y una bonita copa otorgada por la comuna de San Isidro al Sanisidrense mejor clasificado.


Martín Pachiani

Mayo 2011


REGATA TRUNCA - por Alita Wexler


GRAL. LAVALLE 2011


Hola amigos Recalados:
Estoy de regreso antes de lo esperado. Tuvimos que abandonar por un problema con la vela mayor. Por lo menos, esto ocurrió justo frente a Quilmes, a unas millas río adentro, así que entramos directamente en el CNQ, lugar de amarra del barquito en el que corría.

Las previsiones meteorológicas fallaron, al menos las que me llevé conmigo para el jueves por la nochecita en que ya me fui a embarcar a Quilmes.
Los vientos no fueron ni tranquilos ni portantes. El Este no rotó al NE.
Nos dio mucha bronca porque veníamos haciendo una excelente regata. Claro que recién empezaba y la serenata era larga.
Pero hicimos una largada impecable.
Veníamos patinando la línea de largada justo a la popa del Esperanza. Unos segundos antes del top de largada, viramos encarando la línea que traspasamos justo con el top, pegados a la boya, con amuras a babor y sorprendiendo al Esperanza que viró unos nanosegundos después para encontrarse con este osado barquito justo en su proa, viéndose obligado a sosegar sus corcovos para no llevarnos puestos. Ale (Tomá Mate) que timoneó la largada, asegura haber visto el púlpito del gigante a escasos centímetros de su nuca. No sé si habrá sido tan así o el susto le achicó las distancias, pero lo que puedo asegurar es que personalmente vi al tripulante de proa del Hossman hacer la tradicional señal de disminuir la velocidad subiendo y bajando la mano con la palma hacia abajo.
Fue de nariz de entrada nomás, echando bordes con vientos que fueron incrementando hasta llegar a 25 kt en el momento en que tuvimos el inconveniente.
Largamos con mayor y G1, al poco cambiamos a G3 y frente a Quilmes tomamos un rizo en la mayor. El Viento Negro es un PK 22, barquito tierno que requiere del paño justo para su gobierno eficaz. El viento se venía estableciendo firmemente del E, con borneos al SE (o tal vez más preciso ESE) y en aumento.
En el timón se alternaban Ale Jeanne Canciani y Héctor Campos, y en la banda íbamos, de proa a popa, Leo Aguera (armador del Viento Negro) Raúl Vainberg (armador del H20 campeón Gaviota) y una servidora.
Leo y Raúl hacían la proa, mientras yo trataba, no siempre con éxito, de no estorbar las maniobras ni caerme a sota cuando me tocaba cambiar de banda y cazar la burda de barlovento.
Veníamos muy mojados todos ya. El río venía arbolando y las olitas entraban por nuestra banda como Pancho por casa.
Seguimos en ese borde amurados a babor hasta casi la altura de la toma de Bernal, quedando a barlovento de toda la flota, que iba cayendo inexorablemente unos grados más que nosotros.
Cómo ciñe ese barquito! Y yo que pensaba que la popa era su mejor condición, me dio una linda sorpresa al ver que volaba al par que hacía una proa increíble!
Decidimos echar un borde hacia adentro aprovechando la estoa, y a la altura de Quilmes volvimos a las amuras a babor, quedando muy bien posicionados respecto del resto de la flota. Teníamos sólo 4 barcos a proa, el Esperanza, el Red Wind, creo que el Estrella de Mar y alguno más (Tomá Mate me ayudará con más precisiones cuando haga su propio relato). El resto, atrás y bastante a sotavento.
Si hubiera sido una Borde o una Pino, la general era nuestra! Pero claro, era a Gral. Lavalle y habíamos cumplido apenas un 10% de la regata ...
A esa altura, decidimos tomar el rizo. El viento ya se estaba afirmando en los 25 kt del Este. Parece que en el gualdrapeo de la toma de rizo volaron todos los battens de la mayor, situación que advertimos una vez que estuvo establecida la vela, y viendo que no quedaba plana como debía.
Era una velita nueva, que estrenábamos. Después, analizando el tema, dedujimos que el problema pudo estar en las tiras de velcro con que se afirman los battens en sus fundas, que parecía muy corta para contenerlos como era necesario.
Con la vela en ese estado, en ceñida y con ese viento, el final no se hizo esperar. Era evidente que la vela no tardaría en romperse, no llevamos mayor de repuesto, y no se justificaba continuar sabiendo que nos quedaríamos sin mayor.
Bueno, se nos acabó la regata prontito. Kevaserle. La próxima será mejor.

Supe de dos barquitos que abandonaron también, el trotter internacional Thiago del Cinave y el pandora 23 Boyante de Puerto Norte, ambos pertenecientes al foro amigo del Galeón Pirata.
Dirigiéndonos al CNQ, recibimos comunicación del pandora 28 Gulliver de Raúl Folgueral informando que entrarían en Quilmes sólo para bajar un tripulante descompuesto pero que seguían en regata.

Y no tengo más noticias para este boletín! Si alguien sabe algo de los resultados de la regata, por favor, les agradeceré informen!

Seguramente, tendremos un detallado informe de la regata de parte del recalado Armando Bozzini que capitaneaba el Red Wind. Pero para eso tendremos que esperar que regrese.

Gracias a todos por el apoyo!
Buen finde
Alita

RESEÑA HISTORICA REGATA GRAL LAVALLE - por Leo Plantié


Domingo, 20 de febrero de 2011

12:00 p.m.


Para hablar de la Regata de Gral Lavalle y su historia es indispensable tambien mencionar otra importante prueba que se realizaba en la Bahia de Samborombón: Olivos - San Clemente.


Corría el año 1988 y los muchachos de San Clemente con Isidro Díaz a la cabeza (inolvidable presidente del Cub de Pesca de San Clemente), Guillermo Perez Bodria, Gerarado Gutierrez, Hanni Bellini, el gallego Manolo, Toni Lopez, Mario Paludi ambos de Bs. A s.y otros entusiastas navegantes organizaron la primera edición, que se largó un 10 de octubre de 1989 en aguas de Olivos.

Con esta prueba y las que siguieron quedaría demostrado que todo barco bien capitaneado llega donde se lo propone.

Fueron muchas las opiniones en contra de esta prueba. El tiempo confirmó, con 12 ediciones corridas, en varias de ellas más de 50 inscriptos llegando en la 5ª. edición a 64 barcos inscriptos con 62 arribados, que los organizadores no se habían equivocado:

LA RUTA A MAR DEL PLATA TENIA UNA OPCION POSIBLE DE ABRIGO.

En fin, esta regata tendrá que ser comentada en otra oportunidad. Hoy seguimos con Gral Lavalle.


En la entrega de premios de esa 5ª. edición Olivos - San Clemente, el jefe de la Prefectura de Lavalle me propone hacer una regata a Lavalle en homenaje a los Héroes del Guardacostas Río Iguazú, abatido en Malvinas en combate.

La idea me tomó por sorpresa. Pedro Pascual Peralta, además de Jefe es un amigo y colaborador incansable con todos los eventos náuticos, por lo tanto comenzamos a trabajar para despejar dudas.

Entrar a la ría de Ajó es el primer escollo. Para esa época la actividad pesquera era muy escasa y el banco original desde su fundación jamás se había dragado. Por lo tanto, el tema mareas era fundamental.

Segundo, la zona de arribo y espera de marea, un buen fondo donde tirar el ancla era fundamental.

Tercero, estudiar los últimos 10 años la meterologia de la zona y elegir la fecha.

En seis meses todos los interrogantes se fueron aclarando y el 10 de junio de 1994 largamos la primera edición con 24 inscriptos, 18 arribados. El garandor un Sol 105, APOLO REX, del amigo Bollorio; segundo el MECANAU, un Van 30 del amigo Miluet y tercero el AVENTUR, Holland 34 del amigo DEL GALLO con Rodrigo Cella al timón. El premio a los clásicos se lo llevó el NAUTICO con Charlie Vilar Castex como capitán.

A esta altura muchos preguntarán: Cómo fue el ingreso? Sin problemas con marea alta. El único inconveniente fue el frío y la lluvia. En realidad no le dimos mucha importancia. El Jefe de la Prefectura Pedro Pascual Peralta salió en un bote de goma para la línea de llegada, a unas 5 millas de la entrada a la Ría, y fuimos entregando barco por barco arribado una botella de champán como anticipo de lo que sería la fiesta del arribo a puerto. Se había acordado que las instalaciones de la Prefectura estarían a disposición de los navegantes a manera de Club receptor de la prueba. Por la noche el mismísimo Jefe ofició de cocinero y agasajó a todos los participantes y familiares presentes con una inolvidable cazuela de pescado y al día siguiente las autoridades del Municipio ofrecieron a todos los presentes un asado con cuero, pasteles regionales, las famosas tortas negras e inolvidables momentos en la entrega de las copas de manos de los sobrevivientes del Río Iguazú.


Esta primera regata dio paso a todas las ediciones siguientes hasta el año 2002. Una por una, dejaron huellas sumamente emotivas a los participantes. En mi retina guardo especialmente la noche que entramos a bordo del guardacostas Río Deseado detrás de 44 participantes que esperaron la marea hasta las 2 de la madrugada. Al arribo a puerto, la marcha de Malvinas tronaba por los parlantes y todo el pueblo, algo más de 300 personas, aplaudían los veleros. No dudo que todos aquellos que pudieron participar de ese momento recordarán con cariño a Gral Lavalle y su gente.


En el 2009, luego de recibir las inquietudes de algunos amigos, entre ellos: Armando Bozzini del Red Wind, Roberto Cella del Lobizón, Fabián Pesce del Fusa 2 y algunos otros socios del Club, comenzamos con la Comisión de Regatas a trabajar en pos de realizar la regata a Gral Lavalle,

De más está contar que, primero en la fila de voluntarios, se encontró a Pedro Pascual Peralta y a toda la plana de Deportes Náuticos de la Prefectura para apoyar la idea. Inmediatamente se sumo el gobierno Municipal y el 1º. de mayo de ese año largamos la primera edición de esta inolvidable travesía en aguas argentinas. Medio río, medio mar, 125 millas aproximadas llenas de la aventura de navegar. 16 participantes, todos arribados sin novedad. En realidad la novedad fue que, a diferencia de aquel lejano 1994, hoy el banco fue dragado, aunque nuevamente se instaló, pero con el intenso tráfico de barcos de pesca que actualmente tiene dicho puerto se mantiene una buena profundidad con mareas medias para barcos de hasta 1,50 m. de calado y con plea para barcos de 2,20 m. de calado. Con baja los pequeños de 1,20 m. de calado pasan. No obstante, la organización publica todo lo necesario para un buen arribo de todos los que se larguen a correr.

Como parte del anecdotario de esta prueba, en el 2010 engalanó la flota el velero ESPERANZA ganando la general y la Cinta Azul. Por lo tanto, el desafío de arrebatarle las copas esta en juego este año!


Un pequeño comentario referencial de algunos que nos apoyaron en aquellos lejanos 1993.

-Isidro Díaz, Guillermo Pérez Bodria y Gerardo Gutiérrez: en 1988 en el lightning escuela del Club de San Clemente zarpan y regresan con éxito: San Clemente – Colonia (ROU) - San Juan (ROU) - Colonia (ROU) – San Isidro – San Clemente.

-Roberto Beto Cella: en 1991 navega Valencia (España) - Canarias (España) - Fortaleza (Brasil) con el Lobizón, el mismo krypton 20 que hoy, 2011, sigue navegando y participando. La historia de este navegante es otro capítulo por escribir.

-Toni López: como tripulante del triton 28 Patagón hace San Isidro - Malvinas - San Isidro. Como Capitán del Malabar, Hosman 40, hace nuevamente San Isidro - Malvinas - San Isidro.

-Martín Pachiani: como tripulante del triton 28 Patagón hace San Isidro - Malvinas - San Isidro. En 1992 participa de la regata Olivos – San Isidro en un maxi 20 en solitario.

-Jorge Correa: en1991 une Canarias (España) con San Isidro en el Tangaroa, un Tauro 5,80 mt.

-Marcelo Gabutti y Carlos Irigaray, ambos vencedores del Cabo de Hornos en 1986 en un queche de acero naval que partió de Olivos sin motor y cumplió el periplo de Olivos – Mar del Plata – Río Gallegos – Isla de los Estados - Ushuaia – Cabo de Hornos – Isla de los Estados por babor – Comodoro Rivadavia.

-Hanni Bellini: en 1986 en canoa San Clamente – Colonia (ROU) - San Isidro – La Plata -San Clemente – Mar del Plata – San Clemente. Tripulante del Malabar en la travesía San Isidro - Malvinas - San Isidro


A todos los participantes, motivo por el cual existe la regata, felicidades y buenos vientos!


LEO PLANTIE


AYUDA EXTERNA - por Martha L. de Vuilliomenet


(aporte de Hugo W. Barzola)


Reglamento de Regatas Parte V - Otras reglas de navegación. Obligaciones del Timonel y tripulación al Maniobrar un Yate:

Ayuda Externa

Excepto lo permitido por la Regla Fundamental A (Prestando Ayuda), la regla 55 (Varadura o Abordaje a una Obstrucción) y la Regla 58 (Embarcando), un yate no debe recibir ayuda externa ni usar cualquier otro aparejo que la que se encontraba a bordo cuando su señal preparatoria fue hecha.


-Buenas ...

-Oué tal?

El Dr. Crespi toma asiento, los otros miembros del Comité de Protesta lo imitan. Con un suspiro de resignación leen el formulario que ha presentado Ignacio Bedoya, timonel del “Cachafaz".

El Vasco había cruzado la línea de llegada con bandera de protesta en el obenque: la usa tan a menudo que el rojo se ha decolorado hasta un rosado sucio.

El caso es que Ignacio conoce el reglamento hasta en sus mínimos detalles y modificaciones, es técnico en el texto oficial de la I.Y.R.U., se regodea cuando puede citar casos ya juzgados por el Yacht Club Argentino en su carácter de autoridad nacional.

La Comisión de Protesta ya hace mucho que dejó de sospechar para alcanzar una total certidumbre: el Vasco disfruta enormemente luciendo sus conocimientos, pero lo que más le agrada es poner a sus sufridos miembros en apuros.

Crespi, como abogado, es el que se siente más afectado, pero el que mejor se defiende. Ahora se calza bien los anteojos. y lee: "... habiendo Marcelo Rossi, timonel del “Espina", solicitado ayuda externa para cruzar la línea de llegada, le fue concedido dicho auxilio, contraviniendo así la regla 60 del Reglamento de Regatas."

-¡No me digan que el Curita hizo eso!

La exclamación se cruza con otros comentarios asombrados. Todos saben que Marcelo es correctísimo. Es impensable que apele a una trampa para ganar.

El Curita, como le dicen a Marcelo Rossi, no es sacerdote sino seminarista y gracias pero el apodo. como la vocación, le viene desde chiquilín.

-Pero este Bedoya está loco. Yo fui oficial de día y les digo que los únicos que estaban cerca de la llegada eran el "Cachafaz" y el "Espina", los demás estaban por allá lejos, no había nadie más...

-Si fuiste oficial, contá la llegada, pero no te vayas por las ramas.

-El "Espina" y el "Cachafaz" pelearon toda la regata. Al final Bedoya sacó una pequeña ventaja. Soplaba poco, se transformó en una brisita, después fue un suspiro y calmó. El "Cachafaz" llegó a unos veinte metros de la lancha. Flotaba inmóvil o quizá retrocedía algo, había una leve corriente en contra. A popa, a unas dos esloras, se balanceaba el "Espina" acunado por la calma. Hacía un calor de achicharrarse, aunque en la lancha no estábamos tan mal, salvo esas moscas que aparecen cuando no sopla. Muchas veces me he preguntado de dónde saldrán esos bichos, cubren la cubierta, las velas, te caminan encima... Son tontos, lerdos, casi cariñosos... ¿vieron que hay algunos que tienen rayas de colores en el cuerpo o en las patas? Para mí que en su tiempo libre juegan rugby. Uno de ellos parecía de ciencia ficción. Negro, flaquito, caminaba por mi brazo esquivando los pelos. Tenía dos antenas rematadas por unos ojitos redondos y verdes, las movía a destiempo mientras avanzaba y me miraba...

-Si no volvés a la regata no terminamos más, se hace tarde.

-Lo siento, perdonen. En la calma se oye todo, así que oímos al Vasco gritándole al Curita para que rezara.

-¿Que rezara?

-Sí, que pidiese viento. Tres o cuatro veces le gritó, con ese vozarrón que raja las velas. Marcelo no contestaba, pero con ese calor, en el lightning inmóvil...

-Abreviá, por favor.

-En realidad nosotros nos divertíamos porque la lancha tiene toldilla y tomando algo frío, salvo las moscas...

-¡Terminá con las moscas o traigo un insecticida!

-Perdón. Ignacio volvió a vociferar "rezá, Curita, rezá" pero se lo gritó de mal modo, burlándose. Nos callamos, esperando que Marcelo le rajara una buena...

-¡AI grano, al grano!

-¡Ya termino, qué tanto! En el silencio, sobre el agua quieta, rebotó la voz del Curita, contenida pero furiosa. Se notaba que se le había acabado la paciencia...

-A mi mujer se le va a acabar la paciencia si llego tarde otra vez. ¿Qué dijo el Curita, qué hizo?

-Mordiendo cada palabra dijo algo como “te ruego, Dios mío, que sople o lo mato". Después, gritando las palabras, cada una bien separada de la siguiente, rezó un Padrenuestro.

-¿Y?

-Apenas se rizó el agua con un soplo que era el aliento de un ratón, pero el spinnaker se hinchó y el "Espina" se movió, resbaló y despacito, despacito, alcanzó al “Cachafaz”. El Vasco estaba impresionante, la cara escarlata y como tiene el cuello más ancho que la cabeza...

-¡Vuelva a la huella, amigo!

-Eso fue todo, salvo que Marcelo pasó junto al “Cachafaz” con una sonrisa beatífica, tan grande que creí que se le iban a caer las orejas dentro de la boca. Sopló algo más, cruzó atrás el "Cachataz" y al rato, los demás.

-¿Quién ayudó al “Espina”?

-Nadie. Si no había nadie más...

El Dr. Crespi pidió la presencia de los dos timoneles. Se odiaba por haber aceptado participar en la Comisión de Protesta. Otra llegada tarde significaba el tribunal inquisitivo de su mujer y su suegra. Su habilidad de abogado naufragaba ante esos interrogatorios cruzados y descreídos, desde que una vez, años atrás...

Reconciliados después de algunas cervezas, entraron Ignacio y Marcelo.

-Oíme, Bedoya. ¿de qué te quejás?

-El timonel del "Espina" pidió ayuda externa, y Dios se la dio.

Todos se rieron, hasta Marcelo. No se reía Crespi, que miraba preocupado el reloj.

Miró serio al Curita:

-¿Vos creés que Dios ayuda a los que le rezan?

La pregunta estaba mal formulada, se dio cuenta inmediatamente.

En la cara del inglés Stevens, los ojitos celestes relumbraban de malicia; Carbonell, catalán y ateo desde su nacimiento, sonreía burlonamente.

El Curita respiró hondo, enrojeció. No hace falta un león sarnoso para ingresar en el martirologio. Susurró:

-Sí...

Avergonzado de su debilidad, gritó:

-¡Claro que ayuda, se lo pedí y me ayudó!

Lo descalificaron por aplicación a la regla 60, pero hasta el Vasco reconoció que tiene pasta de Obispo, por parte baja.