DONDE ESTA?

RUMBO A LA ESTRELLA POLAR - por Martín Pachiani






Al fin llego el gran día!, nos levantamos temprano y completamos la carga de combustible agregando varios bidones extra previendo que tendríamos calma los primeros días de navegación. Dejamos la Simpson Lagoon con el puente de  las 9:00 hs y de esta manera mi querida St Maarten quedaba en la estela cargada de viejos recuerdos. El cruce de atlántico había sido planificado con años de anticipación y como la consigna era hacerlo principalmente a vela estábamos de acuerdo en realizar la ruta  mas larga, alcanzando la latitud de Bermudas en busca de los westerlies (vientos del oeste) de modo de viajar con vientos portantes hacia Europa. Esta es la ruta habitual aunque muchos prefieren hacer el viaje directo atravesando el anticiclón de la Azores con sus largos días de calma en la tristemente conocida horse latitud, llamada así porque en los viajes de antaño cuando los veleros quedaban encalmados y comenzaba a escasear el agua los primeros en ser sacrificados eran los caballos que los colonizadores traían en los barcos.
Como anticipaba el pronostico el mar se fue transformando en una pileta y nuestro avance era a fuerza de maquina, con el consentimiento de Poli, propietario y Capitán del Foro establecí dos guardias de 4 horas cada una con una dog watch de 2 horas, en la primera Poli con Raúl y en la segunda Luis y yo. Este sistema con dos guardias cortas permite rotar los horarios evitando la rutina generando una disciplina mas justa donde los tripulantes cubrimos todos los horarios.


 


  


En la tarde pasamos la Isla Sombrero aunque no logramos verla y solo nos espera ver mar a nuestro alrededor por varios días, tenemos problemas con el BLU ya que no recibimos ninguna estación, lo cual no es alentador. La noche llego temprano iluminada por una gran luna que se refleja en el mar calmo, mientras tanto Poli se debate en la cocina preparando un lomo de cerdo con verduras a la cacerola y para celebrar nuestra zarpada brindamos con un buen vino.
La mañana continua en calma y el mate acompaña la charla con Luis, mi compañero de guardia. Para el mediodía completamos nuestra primera singladura con 160 millas a motor y no hay señales de la menor brisa en el mar como un espejo, aprovecho el sol radiante del mediodía para bajarlo con el sextante y obtener la meridiana a modo de práctica. Nos visitaron unos delfines y la tarde deja paso a la noche con la luna llena rielando sobre el mar. Luis cocino esa noche y nos sorprendió con una abundante paella, que dura la vida del marino!!.


 


 


En nuestro tercer día en el mar ya nos fastidia  la calma condenándonos a seguir oyendo el motor, paso las horas estudiando el manual de BLU y Eureka!! descubro que hay un cable mal conectado y el equipo quedo funcionando. A la tarde se levanta una brisa del noroeste y establecemos una ceñida a toda vela que nos aparta de la ruta pero es mejor que aguantar el motor. A las 19:00 de nuestros relojes nos comunicamos con la rueda de los navegantes que conduce Alejandro y recibimos el pronóstico con viento del este para la siguiente jornada, es motivo para festejar mientras el Foro con su piloto automático navega a toda vela con rumbo a la Estrella Polar. En la madrugada de nuestra cuarta singladura el AIS detecta un buque a 20 millas y lo marca con todos sus datos de navegación en el display del Chart Plotter, este sistema de identificación es sencillamente fantástico y permite conocer el riesgo de colisión con otros buques con mucho tiempo de antelación, su costo es cada vez mas bajo y como resultado mas embarcaciones de placer lo tienen a bordo.  La rutina ya estaba establecida y definitivamente este seria un crucero de alto valor gastronómico, el desayuno llega cada mañana con tostados de jamón y queso, cereales, café con leche y en algunas oportunidades huevos fritos. Para las once de la mañana se preparaba el trago del día con la picadita antes del almuerzo, los mas requeridos son Negroni, Gin Tonic, Cuba Libre, Destornillador  o simplemente cerveza. Poli me  preparaba los tragos algo mas livianos porque no soy muy aguantador para el alcohol. La comida fuerte era a la noche y allí competían con abundantes delicias los tres chef de abordo, Poli, Raúl y Luis. Otra de mis rutinas seria la navegación astronómica la que realizaba diariamente a modo de práctica.





 




El viento se franqueo y establecimos el asimétrico, el sol calienta la tarde y aprovechamos para asearnos con el duchador en la popa del barco, el watermaker produce agua a diario y podemos darnos el lujo de usar toda la que necesitamos. Por la tarde el viento rota al este y abundantes nubes producen chubascos aislados muy visibles en el radar que esperamos reduciendo el paño. A la tarde volvemos a escuchar a Alejandro y nos anticipa viento rotando al sudeste lo que nos favorece. Nuestro ritmo sigue parejo y mientras la corredera nos muestra otras 165 millas al mediodía comienza el movimiento en la cocina para preparar pollo al wok. A la tarde el viento refresca y reducimos las velas, el Foro navega velozmente en el mar tendido y al caer la noche nos reunimos en la dinette para ver Dr. West en la TV de última generación que tiene el barco. En esta película actúa Terrence Hill y es la primera vez que veo una caw boys “sin tiros”. La noche es agradable y vivimos con ansiedad la jornada por la proximidad a Bermudas, hay una vía de agua por la cubierta de babor que esta haciendo estragos en las estibas del sector. El viento va en aumento con rachas de 40 nudos que nos acercan velozmente a nuestro destino y diminutos peces voladores despegan del mar arbolado. Cumpliendo con los requisitos legales me comunico con Bermudas Radio para avisar de nuestra situación y el protocolo continuo con un largo cuestionario de rutina con todo tipo de preguntas sobre la embarcación, tripulantes, elementos de seguridad, etc. Cuando vimos claramente la protegida entrada ingresamos por allí a la bahía de St. George, ya era de noche y con la esperanza de hacer los tramites portuarios al día siguiente enarbolamos la bandera amarilla y comenzamos a buscar un buen lugar para dejar caer el ancla, sin embargo fuimos disuadidos por el operador de radio que en su amable ingles nos ordeno que nos dirigiéramos directamente al muelle de Customs and Imnigration a realizar nuestra entrada. Cumplidas las formalidades del caso debimos dejar el muelle para pasar el resto de la noche anclados al borneo.


 

 


La ruta del viento
Con nuestra llegada a puerto vino el mal tiempo y el fuerte aguacero fue bienvenido para sacar la sal de la cubierta. Allí embarcaron Pablo y Tony que llegaron en avión desde Argentina para completar la tripulación. Conseguimos una muy buena amarra en el Bermuda Yachting Service y aprovechamos nuestra estadía  para hacer turismo. Alquilamos motos y recorrimos las calles de la isla visitando parques, playas, cavernas, museos y los dos faros de la isla. También recorrimos Hamilton, la ciudad capital que lucia tranquila el domingo, aprovechamos para visitar el Bermudas Yacht Club, una institución emblemática del yachting mundial donde el barman nos preparo el Darcknes’n Storm, trago típico del lugar elaborado con ginger bear y ron negro. Conocimos a Roberta, delegada de ADAN que vive Bermudas y nos ayudo enormemente al momento de reaprovisionar el Foro para el largo viaje que nos esperaba.
Dejamos St Georges navegando en ceñida con viento del este, cayendo gradualmente al norte, vemos algunas long tiled tropicbird, aves típicas de la zona y sobre la superficie del mar las fragatas portuguesas navegan con el viento con su vela color purpura. Si bien el GPS nos lleva navegando por círculo máximo he dividido las 1800 millas que nos separan de Azores en 10 waypoints para poder manejar un mejor ploteo de nuestra derrota. El viento alcanza fuerza 6 y no nos preocupa seguir cayendo respecto del rumbo ideal, ya habrá tiempo para recuperarlo y sin apretar mucho las escotas el Foro pulveriza las olas a 8 nudos. La rutina de guardias es muy descansada ya que siendo seis tripulantes que cubrimos los turnos de a dos nos toca una guardia cada ocho horas y como el sistema es rotativo cada tres días dormimos toda la noche de corrido. La cena sigue siendo el plato fuerte, ayer fue de pasta con camarones y hoy sale de peceto a la cacerola con verduras. Cada día esperamos conectarnos con la Rueda Argentina y esta vez Alejandro nos anticipa viento rotando al sur. Con el transcurso de las horas mejora nuestro rumbo aunque seguimos ciñendo, se acercan unos pequeños delfines que desaparecen rápidamente y el mar se vuelve estéril una vez mas, me sorprende no ver vida marina, ni siquiera aves que son tan abundantes y variadas en el Atlántico Sur, llevamos un señuelo de remoque día y noche pero parece que tampoco hay peces. Por suerte la despensa esta a pleno y los cocineros continúan luciéndose con sus platos. Es nuestro tercer día de navegación y nuestras singladuras oscilan las 170 millas en cada mediodía, hoy se rompió el arraigo del vang que reparamos provisoriamente con un cabo. Un movimiento inusual en la mecha del timón y una vía de agua preocupan a Poli y nos ponemos manos a la obra desalojando un panol para llegar a la limera y verificar el estado del timón. No encontramos ninguna avería y aprovechamos la movida para amarinar mejor la carga despejando la proa y popa de pesos, utilizamos los baños a cada banda para estibar las cosas y quedo el baño principal como el único utilizable. Entre tanta movilización escuchamos que se disparaba el reel de la caña y al recoger encontramos la línea cortada, perdimos la presa y con ella el señuelo. La noche con luna nueva se lleno de estrellas y durante la guardia paso las horas identificando astros y constelaciones, la estrella Polar es visible al través y se eleva 38 grados sobre el horizonte, nuestra latitud. Conforme avanzamos hacia el este el amanecer llega mas temprano cada día ya que hemos decidido mantener la hora de Bermudas, de esta manera las noches se nos hacen cada vez mas cortas. A la mañana escuchamos un aviso de seguridad emitido por canal 16 por una Fragata Dinamarquesa que se disponía a realizar ejercicios militares por la zona. 

  


En nuestro quinto día de navegación el viento ha continuando rotando en sentido horario, paso por el sur, suroeste y ahora esta casi del oeste así que establecemos el asimétrico atangonado por su puño de amura para trabajarlo tipo spinnaker con el viento de popa, disfrutamos la jornada hasta que la vela no aguanto mas y se desgarro el puno de amura, atangonamos el genoa y continuamos aprovechando el viento a orejas de burro, se acercaba la hora del cine mientras degustábamos un risoto al vino tinto con favada asturiana.
Cada guardia que abandona su puesto tiene la obligación de entregar  la sentina  seca y esta  noche se junto mas agua de la habitual, el mar esta arbolado y es posible que el liquido este ingresando por la cubierta de popa cuando nos alcanza alguna ola. Con la luz del día advierto que se esta descociendo el genoa y decido arriarlo para coserlo dejando  la trinquetilla como vela de proa, las olas son montañosas, es difícil precisar la altura pero deben rondar los 7 metros. El tiempo transcurre con jornadas de poco sol con algunas lloviznas y con el viento arreciando desde el norte, trayendo el aire frio del polo. El timón automático mantiene el rumbo mientras hacemos guardia al abrigo de la chubasquera, la vida a bordo sigue siendo cómoda y placentera. Pasamos horas leyendo, mateando, charlando, haciendo la navegación y mirando películas, mi preferida es la serie Lie tu Me. Llevamos un teléfono satelital que nos mantiene en contacto con los familiares y los negocios, además lo utilizo para bajar las cartas del tiempo, sin embargo el gran compañero del navegante es sin dudas el BLU con el invalorable aporte de los radioaficionados que están firmes todos los días para ayudarnos desinteresadamente, y en cada ocasión  aparece algún navegante amigo, hoy hable con Federico del Quijote que anda por Floria.

 

Llevamos ocho días navegando y el viento ha disminuido obligándonos a encender el motor para mantener nuestra velocidad de crucero que no debe ser menor a 5 nudos, aprovechamos para realizar algunas tareas de mantenimiento y almorzamos un suculento guiso de lentejas.
El 25 de Mayo se cumple nuestro decimo día de navegación hemos pasado la calma y se estableció la brisa del sudoeste, estamos al sur de Flores la isla mas occidental del archipiélago de Azores, adivinamos su posición por un grupo de nubes que permanecen encima en el cielo despejado. Celebramos el día de la patria almorzando pasta con una salsa que llamamos “25 de mayo” elaborada con hongos, jamón, curry, cebolla, puerro, cebolla de verdeo, crema, roquefort y vino blanco. Con el paso de las horas aumenta la ansiedad y la tarde deja lugar a la noche sin luna custodiada por las estrellas septentrionales, estamos tan desfasados con nuestra hora bitácora que amanece a las tres de la mañana con un día frio y desapacible, sin embargo nos alegra ver Faial con sus colinas verdes y costas escarpadas de imponente belleza. Nos dirigimos a Horta, su puerto principal donde anclamos a las 4:30 de nuestros atrasados relojes, en un puerto en pleno movimiento al promediar la mañana.

Hacia los Pilares de Hércules
Nuestra llegada a Faial coincidió con la llegada del mal tiempo, si embargo nos regocijamos por ello ya que si bien los barcos están hechos para navegar solo están seguros en puerto. Alquilamos una van de nueve asientos y aprovechamos para conocer toda la isla y visitamos lugares de cautivante belleza como Ponta Dos Capelinhos donde en 1958 hizo erupción el volcán dejando un paisaje desolado cubierto por ceniza negra. Faial es prácticamente escala obligada para la gran cantidad de veleros que viajan a Europa desde América y las marinas están abarrotadas en esta época del año, conseguimos abarloarnos en tercera andana y entablamos amistad con nuestros vecinos. Cumpliendo con la tradición de Horta buscamos un lugar en el muro de contención para pintar nuestro mural en la piedra y cenamos en el bar Peter, escala obligatoria de los navegantes que visitan el antiguo puerto ballenero. Allí se despidieron Pablo y Tony siendo reemplazados por Eduardo y Martin Cruz, el hijo de Poli. Nuestro tiempo se agotaba y deseábamos completar la travesía, tal es así que en cuanto migro el ciclón y mejoro el tiempo soltamos amarras dejando el archipiélago con viento favorable del sudoeste.

 

 Nuestro destino es Gibraltar, aquel lugar místico donde según la leyenda fue el mismo Hércules quien separo los dos montes unidos (Abila y Calpe) como una cordillera continua y así el Mar Mediterráneo se unió al Océano Atlántico  separado por los dos pilares donde hoy se encuentran Gibraltar y Ceuta. A un mes de nuestra zarpada de St Maarten volvemos a tener la luna llena como reina en la noche, pero el buen tiempo no dura mucho y una vaguada provoca un inesperado giro del viento que se pone de proa con gran intensidad.  Mientras navegábamos con dos rizos y trinquetilla Poli advirtió que llevábamos algo enganchado en el timón, pusimos el barco a la capa y afortunadamente fue sencillo liberar un largo calabrote que con sus incrustaciones marinas quedo en la estela continuando su viaje a la deriva. Una leve filtración por el tambucho de proa llega al watermaker dañando su parte electrónica, con alta dosis de paciencia, cambiando algunas conexiones y puenteando con mangueras logre que la maquina vuelva a producir agua.  La condición adversa dura poco y en nuestra tercera jornada de navegación volvemos a filar escotas.  Un carguero se acerca en vuelta encontrada pero gracias al AIS (automatic identification sistem) conocemos todos sus datos y lo llamo por su nombre, el Capitán del Bavaria ordena caer unos grados a estribor y nosotros hacemos lo mismo, amablemente nos facilita el pronostico que será favorable para nuestro quinto día de navegación. La niebla no estaba prevista y debemos estar atentos porque a mediada que nos vamos acercando al continente aumenta el trafico de buques, pasamos unas 60 millas al sur del Cabo San Vicente donde el cruce del dispositivo de separación de trafico nos mantuvo en vela toda la noche, atentos al radar, al plotter y a todos los medios disponibles para esquivar los buques. Crecen las apuestas sobre la ETA a Gibraltar, nuestro siguiente destino en la puerta del Mediterráneo. La navegación es placentera y se dan las condiciones para estrenar un nuevo spinnaker asimétrico y tenemos la suerte de ver una ballena que se alejo resoplando en la superficie. Por la tarde vemos el Cabo Trafalgar en la costa española, en sus proximidades el 21 de octubre de 1805, la armada británica al mando del Almirante Nelson derrotó a la flota franco-española en la Batalla de Trafalgar donde además el marino Ingles perdió la vida a bordo de su magnifico navío Victoty. Disfrutamos nuestra ultima cena en navegación degustando escalopines a la marsalla con papas a la crema, se terminaba nuestro viaje y con el sus opulentos platos. En el estrecho de Gibraltar los buques entran y salen del Mediterráneo como por una gran avenida y en una magnifica noche la luna llena ilumina las costas de Europa y Africa a cada lado. Ayudados por la fuerte corriente a favor ingresamos en la Bahía Gibraltar que alberga decenas de buques anclados en sus aguas calmas. Debemos serpentear esquivando sus pesadas cadenas hasta llegar a Marina Bay, nuestro puerto de destino situado a la vera de la antigua ciudad fortificada, sobre la ladera del mítico peñón, en la colonia británica.

Martin Pachiani
Julio 2012

MARTIN GARCIA A VELA - por Martín Pachiani








Remontando el delta





Buscando rememorar  un viaje realizado años atrás volvimos a juntarnos para zarpar hacia la isla Martín García. En el Verónica III Ariel estaba acompañado por su hija y una amiga y como no se sentía respaldado por su tripulación decidió hacer la ruta por el delta. Nosotros preferimos aventurarnos a cubrir el trayecto íntegramente a vela por Playa Honda hasta alcanzar los Pozos del Barca Grande. A bordo del Hannah Boden estábamos Víctor, Marcela, mi pequeño hijo Guido y yo. Rápidamente alcanzamos la boya Km. 20 y ponemos rumbo al antiguo mareógrafo de San Isidro, lo dejamos por babor cruzando el canal Mitre a la altura del par Km. 34.5, a partir de aquí comienza nuestra aventura ya que la ruta elegida no es usual para los veleristas y existen los fantasmas de los bajo fondos, el refulado, los barcos hundidos, los caños, etc. Sin embargo somos concientes de las bondades de nuestro Albatros 950, tan capaz de navegar en un charco como de soportar un fuerte chubasco en el mar. Con la ayuda del compás y el GPS llevamos rumbo a un waypoint ubicado en el extremos SE del pozo del Barca Grande (wp I  34 22,7- 58 20,6), navegamos con bastante agua bajo la quilla hasta que la ecosonda da un salto de los 3 a los 8 metros indicándonos que alcanzamos el pozo, el aumento en la marejada es la confirmación tangible. El viento del noreste y la corriente en contra hacia que nuestros bordes sean bastante malos, a pesar de ello el día era magnifico y nuestro humor excelente. Manteníamos comunicación con Ariel por VHF y parecía que perderíamos la apuesta de llegar primero navegando a vela. Al llegar a los palos que marcan el canal a Martín García el viento disminuyó a tal punto que debimos prender el motor para seguir remontando el pozo hasta la desembocadura del Paraná Miní. Hicimos el ingreso  buscando el paso con más profundidad ayudados por el efectivo escandallo, y una vez adentro remontamos hasta el Chana para dirigirnos a la cabaña que tiene Ariel por la zona. Fue nuestra primera escala y aprovechamos para disfrutar algún chapuzón, pescar  y una opípara cena.



Isla estratégica en el pasado



Luego de la agradable escala en Los Piratas zarpamos junto al Verónica III para navegar el arroyo largo aguas abajo pasando por lugares estrechos, esquivando ramas y salvando algunos bajofondos gracias a la orza.  La belleza del lugar relucía bajo el sol implacable en una navegación familiar sumamente placentera. Al llegar al Paraná Miní volvimos sobre nuestra estela y nuevamente buscamos el paso a Martín García por los Pozos del Barca Grande. Un poco a vela y otro poco a motor vencíamos la corriente mientras nos acercábamos a la Isla Oyarvide, hicimos el paso Lancha Petrel y a proa apareció la frondosa Isla Martín García.  Allí el canal es profundo pero a mitad de camino hay un gran banco que impide hacer rumbo directo así que lo evitamos haciendo una gran parábola hasta anclar muy cerca del muelle de la isla en un metro de profundidad. Con la ayuda del bote auxiliar desembarcamos en un par de tandas llevando la vianda para hacer un Pic Nic costero. Esta pequeña isla no tiene nada que ver con el resto de nuestro delta, esto se debe a que es parte del afloramiento de rocas arcaicas que pertenece al macizo de Brasilia que también dio lugar, hace 1800 millones de años, a las sierras de Tandil. El resto de las islas son de formación aluvional y van creciendo conforme avanza el delta, tal es así que la vecina isla Timoteo Domínguez ROU hoy se ha unido con Martin García ARG, sin embargo las cuestiones limítrofes quedaron claras luego de la firma del Tratado del Río de la Plata (1973),  donde además el gobierno argentino dispuso su utilización como reserva  natural para la conservación de la flora y la fauna autóctonas. La isla fue descubierta por Juan Díaz de Solís (1516) donde falleció el despensero de su navío y fue en su honor que bautizo la isla con su nombre. En tiempos del virreinato del Río de la Plata ya era utilizada como presidio, guarnición y lugar de reclusión, siendo además un punto estratégico por su ubicación geográfica y  por poseer aguas más profundas que Buenos Aires.  Tal es así que fue artillada mediante baterías que se dispusieron estratégicamente en diferentes puntos de la isla y se desarrollaron algunos combates durante la guerra de la independencia argentina y más tarde en la guerra del Brasil. Por más de un siglo la isla estuvo en disputa pasando de mano en mano, fue ocupada por Portugal y luego cedida a España, fue en 1814 cuando el Almirante Brown se apodera de isla incorporándola al territorio nacional. En 1838 se produce el bloqueo anglo-francés y los franceses toman la isla, más tarde la ceden a los ingleses, luego los ingleses la devuelven y es recuperada en 1841. Sin embargo años más tarde Francia e Inglaterra vuelven a aliarse contra Rosas, someten a la escuadra de Brown y toman nuevamente la isla, los uruguayos también se instalan apoyados por los países europeos. En 1852 Urquiza reclama la posesión de Martín García y los orientales la devuelven sin oponer resistencia. Luego vendría la disputa por la isla entre la Provincia de Buenos Aires y la Confederación quedando en 1854 incluida dentro del territorio de la Provincia. Durante el gobierno de Rosas, mientras se llevaba a cabo la  “conquista del desierto”, los jefes indios Chipitruz y Juan José Catriel fueron capturados y confinados junto a centenares de indios a aquel reducto y puestos a trabajar en la fortificación y construcción de la capilla, la mayoría de los indios murieron por la epidemia de viruela en 1879. Además del presidio existía un lazareto de cuarentena que llegó a estar sobrepoblado hacia el final del siglo con la fuerte inmigración, actuaba como puesto sanitario tratando de prevenir las mortales epidemias de la época y los enfermos infecciosos terminales que morían eran cremados allí mismo en los hornos del crematorio que aún se conserva. Algunos importantes políticos de nuestra historia también estuvieron presos en Martín García, tal es el caso de Hipólito Irigoyen, Juan Domingo Perón y Arturo Frondizi. Hoy sólo quedan las ruinas de lo que fue la cárcel y al caminar por la isla encontramos por todas partes placas, monumentos y vestigios de su historia.


La isla misteriosa


El antiguo semáforo, cuya función era indicar los datos de marea a los navegantes mediante el uso de balones y banderas, todavía permanece de pie, aunque abandonado y corroído por el óxido. La misma suerte corre la hermosa torre con luminaria que alguna vez funcionó como faro. Un cartel con la leyenda “en restauración” también muestra el deterioro del paso del tiempo. Víctor intenta en vano fotografiar un enorme lagarto que ágilmente gana unos arbustos, desde la copa de un espinillo un chimango vuela en círculos buscando algún roedor escurridizo. Mientras caminamos por una de las calles encontramos un niño muy amable que nos indica donde hallar el sendero que nos lleva a la laguna y mientras andamos entre los árboles un simpático colibrí extrae el polen de una pasionaria en flor. La antigua cantera de granito era trabajada por la mano de obra del presidio, donde los reclusos extraían el granito a fuerza de pico y pala. La explotación del mineral fue el principal recurso económico de la isla y desde allí se extrajeron los adoquines para la construcción de  algunas calles de Buenos Aires. Este sitio, en el que los picapedreros hacían trabajo forzado bajo el sol hoy se transformó en una hermosa laguna rodeada de frondosa arboleda, en sus aguas alcanzamos a ver una graciosa nutria y una tortuga que se asoleaba sobre un tronco. Continuamos la recorrida haciendo un poco de senderismo por la zona norte de la isla llegando a las ruinas del Barrio Chino donde antiguamente era el puerto y existía un muelle, la vegetación es exuberante y las especies nativas, como el tala, espinillo, coronillo, laurel criollo etc. compiten por el espacio con otras que han sido introducidas por los habitantes a lo largo de los años, como álamos, eucaliptus, paraíso, fresno y una verdadera planta invasora que es la caña de bambú. El calor nos lleva al Comedor Solís a tomar algo fresco, es un lugar muy bien ambientado donde José y Marita, sus dueños, nos brindaron un cálido servicio y como sobremesa un colorido diálogo donde nos ilustraron sobre la historia y algunos misterios de la isla. Continuamos nuestra caminata en busca de la Panadería, no queríamos dejar la isla sin comprar el famoso pan dulce que se elabora allí.  Martín García tiene mucho por visitar y recorrer, hay vestigios de la historia por todas partes y es un vergel para disfrutar la armonía de la naturaleza, gozando la abundante sombra, escuchando la música del viento y el trinar de las aves. Sin embargo es una isla ignorada de cautivante misterio y debiendo emprender el regreso siento la necesidad de volver, cada recalada en la isla es diferente y siempre queda algo por visitar. Abordamos nuestros veleros y antes que caiga la noche hicimos el paso Petrel  buscando un buen abrigo para pernoctar, franqueamos la barra de un arroyo del Islote Solís que no figura en las cartas, al que llamamos Arroyo Guido en honor a mi pequeño grumete que nos acompañó en el bote a explorar el lugar. A la mañana siguiente continuamos nuestro viaje aguas abajo ayudados por la corriente siguiendo los Pozos del Barca Grande sobre la ruta que habíamos realizado en el viaje de ida aunque esta vez el Verónica III venia al lado con sus tripulantes ya amarinadas. Encontramos el Río de la Plata bastante bajo pero no fue un impedimento para regresar airosos a San Isidro.

Martin Pachiani
Marzo de 2012
Fuente consultada: 
Misteriosa Martin García, Pedro Francisco Kropfl.
La Isla Martin García, Cristina Mirabelli y Susana Boragno.

NAVEGANDO EN EQUIPO III



Por Alejandro Jeanne Canciani


ARRIANDO EL SPINNAKER

Vamos a repasar la maniobra de arriado del spinnaker, en esta situación: ALETA AMURAS A ESTRIBOR:
Independientemente si estamos en regata o no, si es regata, si el recorrido es barlo-sota,  marcas fijas o crucero, la maniobra en sí es la misma siempre y la diferencia radicará en la velocidad con la cual vamos a necesitar hacerla y la cantidad de barcos que potencialmente podríamos tener a nuestro lado.
Vamos a describir entonces la maniobra, arribando a la marca donde en principio vamos a arriar el globo y salir con genoa, tomaremos una distancia X antes de la marca para realizar el izado del genoa y el arriado del globo, casi casi todo junto...
Así pues, el TIMONEL o el TACTICO, darán la orden de izado del genoa, el PROEL izará lo más rápido posible mientras el DOS va recogiendo la driza sobre la carroza, una vez llegado a tope, éste repicara la driza hasta darle la tensión necesaria para la próxima pierna. La tensión de driza dependerá de la intensidad del viento, altura de la ola y rumbo que tomará el barco. Si es ceñida a rabiar necesitará bastante tensión y menor cuanto más derivado sea el próximo rumbo.
Mientras todo esto sucede, el PROEL ya está listo al lado del mástil para sacar el tangón del palo y despinchar la braza del spinnaker, cuando el DOS que estaba con la driza del genoa, le avisa que fila el AMANTILLO del tangón.
Rápidamente, se baja el tangón a cubierta, con el AMANTILLO filado y sin sacar del tangón, se lo lleva a la base del mástil (así las escotas del genoa podrán pasar libres de banda a banda en las viradas) y el PROEL se prepara para filar driza del globo desde el mástil, mientras el DOS, pasa a la banda de sotavento y toma la escota del spi para arriarlo.
Cuando están todos listos, se da la orden de arriado, primero el TRIMMER (que venía llevando escota y braza del spi), fila BRAZA así el globo se va a sotavento del genoa y se desventa y MUY rápidamente, el DOS estando a sotavento comienza a arriar el spi desde la base, juntando los puños de escota y braza y el PROEL comienza a filar la driza.
Aquí debe estar muy atento el PROEL, ya que si fila muy lento la driza, el DOS tirará mucho de la vela corriendo el riesgo de romperla, pero si fila demasiado rápido, se correrá el riesgo de que el DOS no llegue a juntar tan rápidamente la vela y ésta caiga al agua, con la consecuencia que hay que meterla adentro mojada y peor aún, que embolse agua, convirtiéndose en un verdadero freno y sí con un gran riesgo se rifarla por la presión del agua más los tirones por juntarla...

Algunos detalles a tener en cuenta

La distancia a la marca donde debemos arriar el globo e izar genoa, dependerá del entrenamiento que posea la tripulación.
Lo ideal, es hacer la maniobra lo más cerca posible de la marca para recorrer la máxima distancia posible con el globo izado.
Entonces, a mayor entrenamiento y velocidad de maniobra, podremos hacer todo esto más “arriba” de la boya y por el contrario, deberemos de tomar mayor distancia si no tenemos tanta cancha en la maniobra para no llegar a la boya con el genoa a medio izar, el globo a medio arriar y una catarata de puteadas de todos contra todos, que cazá acá, fila allá, izá esto, arriá lo otro, cuidado la trabuchada... y demás.
Si a todo esto le sumamos que llegamos a la marca en cuestión con, digamos, otros 2 barcos más tratando de hacer lo mismo que nosotros ... el combo puede resultar fatal ... o genial!!!
En una regata crucero o marcas fijas, si bien la maniobra también trataremos de hacerla lo más cerca de la marca posible y lo más rápido que podamos, este tipo de regatas nos permiten tener mayor tiempo previo de preparación de la maniobra, donde podemos ir repasando paso a paso el rol de cada uno e ir poniéndonos de acuerdo para que salga lo mejor posible, cosa que en un barlo-sota, los tiempos son sensiblemente menores lo que nos obliga a tener la maniobra bien presente.

EL VANG

El vang, es un elemento más para el trimado de la mayor. Funciona tanto en ceñida como en popa y sirve para achatar o no la mayor y para darle mayor o menor twist (tensión de la baluma) y siempre depende de la intensidad del viento.

En Ceñida:
Le daremos en principio una tensión promedio, digamos, cazarlo hasta donde hace fuerza y veremos luego de hacer todos los ajustes de trimado, si debemos cazarlo más o filarlo.
En esta condición, dado que la escota de mayor trabaja a popa del vang, esta tiene mayor influencia en la tensión de la baluma (ya que tiene mayor brazo de palanca) y el vang lo que hace es trabajar sobre el tercio superior de la vela, abriendo o cerrando la baluma de la misma en ese sector (el tercio superior es desde el puño de driza hasta el primer batten, aproximadamente).
Si tenemos mucho viento, podremos “jugar” con el traveler y el vang. Cuando carga una racha más fuerte, primero filaremos traveler para desventar la mayor. Si la racha fuese demasiado fuerte y así y todo el barco sigue teniendo demasiada potencia con riesgo de irse a la orza (guiñada), filaremos vang para desventar más aun la vela.
Siendo que el tercio superior, por estar más arriba, es el que tiene mayor brazo de palanca sobre la escora del barco, al filar esta parte de la vela descomprimiremos la presión, haciendo que ese excedente de potencia que era escora, desaparezca, retomando el control del barco en la caña.

En Popa:
El funcionamiento y principio del vang es el mismo que en ceñida.
La gran diferencia la encontramos en que navegando en popa (o con escotas abiertas) la escota de mayor deja de tener influencia en la tensión de la baluma ya que trabaja en un ángulo mucho más abierto y como el vang pivotea junto con la botavara, este pasa a ser el encargado de mantener la forma de la mayor.
Entonces, nuevamente luego de hacer el trimado fino de la vela, le daremos al vang una tensión media (hasta que comienza a hacer fuerza) y veremos cómo se comporta el barco y la forma de la mayor.
Dado que al navegar en franco, el viento hace presión en la mayor, si no tenemos nada de tensión en el vang, la botavara se elevara con cada racha de viento volviéndola peligrosa para las cabezas de la tripulación y haciendo que el barco se torne ingobernable.
Esta situación se manifiesta mucho más si las condiciones de viento y ola son más severas.
De tal modo, si nos encontramos con una racha más fuerte que las habituales y dado que por más que filemos escota, seguirá trabajando, filaremos primero escota de la vela de proa (sea genoa o spy) y si de todos modos el barco no se recupera y sigue tendiendo a irse a la orza, filaremos vang para desventar nuevamente el tercio superior de la mayor, perder presión en el tope y así recuperar gobierno del barco.

En ambas situaciones, el vang puede ser operado tanto por el PROEL como por el DOS, quien lo tenga más a mano y mejor ángulo para filarlo rápido, por lo que normalmente es el DOS quien trabaja el vang.

CRONICAS DE LAVALLE - por Leo Plantié y Alita Wexler

 Navegantes: 
Como tantas otras veces, me ha pedido Leopoldo Plantié del CVSI y principal organizador de esta regata, que suba a esta página y a los foros su personal crónica sobre la Regata a General Lavalle 2012.
Como tantas otras veces, cumpliré fielmente con su encomienda.
Pero esta vez debo hacer pública mi disconformidad con el relato que voy a publicar, y mi sorpresa por una omisión que no puedo pensar como inadvertida por lo importante y reiterada.
Es por eso que, en recuadro va la Crónica de Leo Plantié, tal como me la hizo llegar.
Y seguidamente, va la crónica que preparé según mi punto de vista y el de la tripulación que conformé.
Las conclusiones quedan para cada lector.


CRÓNICA DE LA REGATA  SAN ISIDRO GRAL LAVALLE RUMBO A LA CRUZ DEL SUR
4TA.EDICIÓN 28 DE ABRIL 2012-05-02
Por Leo Plantié
Antecedentes: La culminación de 5 meses de trabajo de los organizadores de esta prueba, el Club de Veleros de San Isidro, la Municipalidad de Gral. Lavalle, la Prefectura Nacional y el Municipio de San Isidro, contó con una adhesión sumamente importante de participantes, no solo por la cantidad sino también por lo destacados  barcos intervinientes y sus tripulaciones, Sin duda que esta es una singladura nada fácil, pero nadie puede negar que arribar a destino ya es un logro especial que corona un gran esfuerzo y confirma la calidad de los tripulantes y Patrones-
Fue esta la cuarta Rumbo a la Cruz del Sur, la misma contó con un condimento que la hacia diferente a las anteriores, este año se cumplen 30 años de la gesta de MALVINAS, al recuerdo de todos los que participaron a nuestros HÉROES DEL GUARDACOSTAS RÍO IGUAZÚ, se sumaron tripulantes SOBREVIVIENTES  del CRUCERO GRAL. BELGRANO, los mismos conformaron la totalidad de la tripulación del velero Magia.
La copas Challenger  MUNICIPALIDAD DE GRAL. LAVALLE, y la HÉROES DEL GUARDACOSTAS RÍO IGUAZÚ serian adjudicadas al ganador de las dos anteriores, por lo tanto los veleros de la serie A competían con el velero ESPERANZA sin tregua, y así lo hicieron.
DESARROLLO DE LA PRUEBA: La mañana del sábado 28 de abril se presentó destemplada, con algunos molestos chubascos, viento del SS con algo mas de 9 nudos y muy poca marejada en bajante, la línea por razones de operatividad fue fondeada 0953,por lo tanto la CR. Instalada en el Guardacostas Percas de la PNA. postergó 20 minutos la partida. Top de por medio la flota paso la línea raudamente,20 barcos fueron los largados,29 los inscriptos,(por el frío y el pronostico algunos cambiaron aventura de navegar por sabanas calentitas).Los grandes picaron en punta ,pero el ESPERANZA hizo valer su eslora y comenzó a tomar distancia, el MECANAU MAX, EL RED WIND 3,EL NÁUTICO 2 no le daban tregua y cada uno con su librito desarrollo su singladura en pos de Scrach, el resto de la flota también cada uno con su librito busco el mejor borde, pasando Quilmes y entrando en La Plata algunos ya tiraban borde a dentro y otros afuera queriendo aprovechar la corriente en bajante ,El guardacostas CABO CORRIENTES opero como apoyo de la flota desde la partida hasta Punta Piedras, seguramente  para muchos esta no fue una regata de uno o dos bordes, todo lo contrario al virar la famosa PUNTA PIEDRAS y entrar  de lleno en la Bahía todo cambia, tanto la corriente como el oleaje, el viento se estableció del sur y borde a borde hasta la línea, según los diferentes criterios y tácticas algunos achicaron otros aguantaron y seguramente también hubo quien rifo alguna que otra vela,,según cometo el patrón del John Sunday Nicolás Donno se aguantaron genoa 1 toda la regata, otros patrones comentaron de algunos mareos (normales) entre la tripula, pero lo  realmente molesto fue el frío y las mojaduras, sobre todo de noche son mortales. Es allí cuando el que esta mojado seguramente piensa en un buen traje de agua. Cerca de las 23 hs del sábado los primeros se encontraban al través de Punta Piedras. para ese momento la línea de llegada se había establecido antes de la caída del sol de mismos 28, razones reglamentarias de la PNA, no permiten navegar al hurricane en horas nocturnas por lo tanto el Oficial de llegada se encontró esperando a la flota desde mucho tiempo antes del arribo de la misma, realmente es destacable su trabajo, no olvidemos que recién desembarco en el puerto el lunes 30 a las 4,30 a bordo del patrullero NAHUEL HUAPI destacado en la zona. Aquí también se demuestra que esta no es una regata común, en realidad todos los que intervienen  ofrecen una cuota de sacrificio destacable en  tiempos tan materialistas. El cruce también fue pura táctica, los bordes serian los que mandarían en el resultado final, hubo quienes los prefirieron largos afuera y otros cortos, siguiendo en rumbo a la llegada, no hay dudas si observamos el resultado final de la prueba que, por los tiempos que separaron a los participantes, por serie, entre el primero y el segundo  hubo muy poca diferencia, sobre todo en la series B y C ,en la serie A la diferencia en corregido entre el ESPERANZA ganador y el RED WIND 3 también muestra la excelente labor del amigo ARMANDO BOZZINI  .Un párrafo aparte la destacada labor del LUNAZUL un CP26 de La Plata que nuevamente como el año anterior llego a GRAL. Lavalle recibiendo todos los honores sobretodo por su espíritu de navegante. Reunidos por la noche del 29 los tripulantes en la FRITANGA  tradicional en la PNA. Los concurrentes recibieron como menú mejillones a la provenzal y filet de salmón, al desarrollo de este tercer tiempo (como en el rugby) se sumo la Sra. Intendente de Gral. Lavalle  junto a su esposo y el Director de Deportes, echo inédito, es la primera  ocasión en la que tan alto funcionario Municipal comparte esta grata reunión desacartonada de los tripula. 
ENTREGA DE PREMIOS: En el tradicional edificio de la CASA DE LA CULTURA  y con la presencia del Senador de la Pcia. de Bs. AS. Osvaldo Goicochea, de la Sra. Intendente de Gral. Lavalle Marcela Passo, del Sub Secretario de Turismo de la Pcia de Bs.As, CARLOS DIAZ, del  Prefecto Mayor Luis Alberto Zecchin JEFE DEL Departamento de Deportes Náuticos de LA P.N.A del Sr. ,.Del Sr. Prefecto MAYOR EN RETIRO EFECTIVO PEDRO PASCUAL PERALTA fundador de la regata en 1993, del Sr. Prefecto Principal MIGUEL REYES Jefe de la Prefectura de Gral. Lavalle, autoridades  Del Municipio de San Isidro, Autoridades del Consejo Deliberante local, se realizo la ceremonia de entrega de premios, sumamente emotiva por tener entre los tripulantes presentes dos miembros de la dotación del velero MAGIA que por razones de calado no llego a puerto, los mismos sobrevivientes del Crucero Gral. Belgrano fueron recibidos con un cerrado aplauso de mas de 4 minutos, echo que nos lleno de emoción a todos los presentes, luego de las palabras de la Sra. Intendente MARCELA  PASSO  y de las de l Comodoro del  Club de Veleros de San Isidro don OMAR SARACCA dio comienzo a un espectáculo folclórico animado por habitantes regionales,   fuertemente ovacionados por todos los concurrentes, navegantes y pueblo de Lavalle unidos fue todo un éxito, la náutica y las tradiciones en esta regata tienen un solo horizonte-Al culminar la entrega de los premios las Autoridades del Municipio agasajaron a todos los presentes en un enorme asado servido en las instalaciones del Polideportivo del lugar en el cual la cordialidad junto a las anécdotas nos convocaron para la  próxima edición 2013 fecha  en la que recordaremos los 20 años de la PRIMERA REGATA A GRAL. LAVALLE-
RESULTADOS: GENERAL: 1ro “ESPERANZA” PNA. 2do “ CHAMAME” 3ro “JOHN SUNDAY” 4to “PURA SANGRE 2 “ 5to “RED WIND 3 “
SERIE “ A “ 1ro “ESPERANZA” PNA, 2do “RED WIND 3 “, 3ro “MECANAU MAX”
SERIE “ B” 1ro “PURA SANGRE” 2do “PURA SANGRE 2 “ 3ro “INDÓMITO”
SERIE “C” 1ro” CHAMAME”,2do “JOHN SUNDAY”,3ro “MAGIA”
SERIE “D” 1ro “LUNAZUL”
El velero “ESPERANZA” de la PNA. Se hizo acreedor de las dos COPAS CHALLENGER EN JUEGO “MUNICIPALIDAD DE GRAL. LAVALLE” Y “HÉROES DEL GUARDACOSTAS RÍO IGUAZÚ” por lo tanto la próxima edición nuevamente se pondrán en juego dichos premios Challenger iniciando una nueva serie  AL GANADOR  DE 3 REGATAS CONSECUTIVAS, O AL GANADOR DE 5 REGATAS ALTERNADAS
 Firmado: Leopoldo Plantié.

 


UNA REGATA META CHAMAME o La pucha que el Sur existe!

 Por Alita Wexler

Esta edición de la regata a Gral. Lavalle 2012 fue de ceñida furiosa desde la largada hasta la llegada para todos los barcos que participamos.
Para el Chamamé, el desafío no fue sólo avanzar contra el viento, sino también contra la corriente.
El Chamamé es un Del Plata 26,5 que pertenece orgullosamente a la dotación del Naútico Quilmes, club que supo mantener con el CVSI, organizador de esta regata, fuertes lazos de amistad y cooperación. Lazos que hoy me apena mucho decir que no se sabe dónde están …
Lo preparamos como sabemos. Al detalle, con cuidado y dedicación, repasando cada cabo y cada herraje, las velas, poniendo todo a son de Mar, porque a pesar de que General Lavalle está en jurisdicción del Río de la Plata, el cruce nocturno de la Bahía nos salpica siempre de noctilucas y sus rociones nos salan la boca.
Optimizamos la maniobra y medimos el barco, mejoramos todo lo posible la performance.
Nos preparamos nosotros también. La ropa, la vianda, el descanso, la coordinación.
Preparamos la navegación. La carta, los WP, los rumbos, anticipamos cada borneo, cada marea, cada borde.
Una hora antes de la largada, ya estábamos en zona evolucionando, probando velas, puntos de escota, rumbos, alternativas.
El único barco a la vista en ese tiempo fue el amigo quilmeño Pura Sangre 2, un Lef 30 que, de hecho, salió del puerto de Quilmes aun antes que nosotros. Como debe ser.
La largada del Chamamé fue antológica. Largamos cumpliendo el sueño de toda tripulación: a tiempo, en buena posición y por el lugar adecuado. El cóctel de emoción, alegría, satisfacción y orgullo por tan impecable largada le dio un signo positivo a la adrenalina acumulada en veinte interminables minutos durante los que se postergó la largada tan sólo para esperar a los remolones del norte que no habían llegado a tiempo a pesar de los buenos vientos y de varios palmos de agua bajo las quillas. A levantarse temprano la próxima vez muchachos!

Decía que la regata fue de ceñida en todo su recorrido. Algunos tramos daba el rumbo de borde, otros tramos hubo que bordejear. Pero no hubo oportunidad de filar ni medio centímetro las escotitas. Eso nos mantuvo atentos y al máximo posible de nuestro rendimiento, a pesar de la lluvia constante que nos regaló la primera singladura, a pesar del frío, a pesar del cansancio y alguna que otra descompostura que diezmó en algunos períodos a la tripulación.
Bajo la brillante táctica de Ale, que no sabe por viejo sino por navegante, y que esta vez además estaba inspiradísimo, cada borde que dimos pagó, cada cambio de vela que hicimos pagó, cada rumbo que elegimos pagó.
El Chamamé cortaba las olas a una velocidad y con una estabilidad de rumbo dignas de un barco de gran porte. El barquito fue un barcazo. Y esto no es un halago, sino una realidad. Porque fuimos peleando cada palmo del recorrido con los barcos de las series mayores tratándolos de tú.
Cuando desperté de mi descanso nocturno, ya habíamos superado hacía diez millas la Punta Piedras y nos dirigíamos como saeta a la línea de llegada, unas cuarenta millas delante todavía.
A nuestra proa, nuestro rival de la hora: el John Sunday, un Sailor 875 del Veleros, a la sazón el barco de su comodoro, altamente equipado con tecnología regatera de punta. Difícil superarlo en la táctica. Por la noche creímos que se nos había escapado, pero ahí estaba, a nuestra proa … y cada vez más cerca. Lo íbamos cazando como al Octubre Rojo.
Escuchamos el TOP de la llegada del John, y haciendo cálculos, llegamos a la conclusión de que la jornada nos debía pertenecer.
Pero se nos fue negando al ir aproximándonos a la línea, hasta que vimos que no dábamos la boya. El alma se nos fue a la sentina, pensando que a último momento perderíamos preciosos minutos para cruzar la llegada. Pero una vez más, la impresionante táctica y la habilísima muñeca de Ale, espléndidamente secundado en la maniobra por Raúl, Alfredo y Diego, comprimió en apenas unos segundos una doble virada que nos colocó adentro en lo que fue un verdadero pas de ballet! TOOOOOOP!
El Chamamé llegó y consagró su merecido primer puesto en la serie C.

Párrafo aparte merece la general.
Señores, este Chamamé, de apenas 26.5 pies, uno de los barcos más pequeños de la flota, llegó SEGUNDO EN LA GENERAL, en una regata de 27 horas a ceñida rabiosa, a sólo 10 minutos de corregido respecto del gran Esperanza (de paso, chapeau y los mejores augurios para su nuevo capitán), y adelante en el corregido de todos los demás barcos de la A y la B.
Acompañando la gesta, el Pura Sangre 2 llegó también cabeza a cabeza con la vanguardia, arrasando con su serie para llevar a Quilmes la copa de la B, y colocando un cuarto puesto en la general.
Sobre catorce barcos arribados, dos pertenecen a la dotación del CNQ y se llevaron dos latas. Qué tal!
Tercero en la general y segundo en la C, nuestro digno rival, el John Sunday, que se lució también con una excelente performance.

El Chamamé corrió contra el viento.
Y corrió contra la corriente también.
Porque llevaba una tripulación levantisca que protesta y se hace escuchar cuando le mueven la línea de llegada en el momento de cruzarla, o cuando le postergan la largada en beneficio de algunos, o cuando las IdeR no son claras y llaman a confusión. Que no está de acuerdo con la posición de los Oficiales de Día que interpretan el reglamento de regatas como piedra libre para “hacer lo que quieren” (sic). Que protesta y se hace escuchar pero siempre de frente y dando la cara, como corresponde a navegantes de ley.
Pero nosotros sólo fuimos a participar de un evento porque nos gusta y amamos este deporte. Ajenos a las rencillas entre clubes, o mejor debería decir entre dirigentes. Ajenos a las vanidades. Ajenos a las enormes dificultades de reconocer y así enmendar los errores para poder tener en la próxima una mejor organización. Nosotros fuimos a correr.
Y aquel día, en General Lavalle, se bailó el CHAMAME!
Porque el Amor es más fuerte. El amor al deporte, las ganas, los huevos/ovarios puestos en juego pueden más que la tecnología, que las líneas elásticas, que la falta de reconocimiento, que las disputas.

General Lavalle sabe que esta regata le perteneció al Chamamé, a pesar de que las crónicas pretendan que el Sur no está. Pero qué va! El Sur también existe caballeros. Lavalle está al Sur. Y Quilmes también. La pucha que existe el Sur!

La próxima edición vamos por la serie A !


Firmado: Alicia Wexler


TRABAJOS DE BUCEO AL LIMITE - por Hugo W. Barzola


BUCEANDO EN ACEITE COMESTIBLE ...


Como varias veces me sucedió en la vida de buzo profesional, el momento de trabajo no siempre podía elegirlo, si no que él elegía cuando convocarme.
Una noche, como a las 3 de la mañana, sonó el teléfono y con toda la ansiedad de lo imprevisto, atendí ... El llamado correspondía al gerente de una empresa naviera con la que concretaba frecuentemente mis contratos de trabajo, por lo menos en el puerto de Ing. White.
Esa vez era un motivo urgente. Me comentaron la naturaleza del trabajo, si me animaba y estaba preparado para hacerlo.
Se trataba de bucear en un buque tanque sito en Puerto Galván con sus tanques llenos de aceite comestible, fletado por la Oleaginosa Moreno. El problema era encontrar cómo se había llenado de aceite la sala de bombas, en tal forma que cuando visualizaron el problema tenían como 3 m. de profundidad en la misma.
Me decidí a enfrentar este trabajo y me alisté para llegar en el menor tiempo posible al puerto. Primero tenía que conseguir un buzo de apoyo, pero las llamadas que realicé no tuvieron éxito, por lo que tuve que improvisar alguien que muchas veces me había acompañado en mis trabajos de toda índole que sabía desempeñar (electrónica, instalaciones). Se trataba de mi hijo Hugo Adrián, que tendría unos 20 años en esa época y que conocía los métodos del ayudante.
Cargamos nuestros equipos y salimos rápidamente hacia el puerto. Allí nos encontramos con las autoridades de la empresa y del buque, revisamos las posibilidades y vimos algunos planos de las instalaciones de cañerías y bombas de la sala de máquina. Lo primero era ver si se había producido alguna fisura en el panel del tanque que era contiguo a la sala de bomba, luego ir revisando y siguiendo el recorrido de las cañerías que tomaban el aceite y era bombeado, siguiendo diversos recorridos de acuerdo a los requerimientos que se produjeran.
Tenía personalmente varias incógnitas, pues era la primera vez que me iba a sumergir en tal elemento, cuya densidad dista de lo que podría ser el agua de río o de mar... Lo primero que encontré era que las luces de la sala de bomba se hallaban en pleno funcionamiento, por lo que no tendría problemas de esa falta, que por lo general era lo normal en nuestro trabajo en puerto.
Me fui sumergiendo cuidadosamente paso a paso. Tengo que aclarar que no usé aletas en este caso, y seguí el recorrido de una simple escalera de metal que se adentraba en la sala. Cuidadosamente, fui haciendo el recorrido que me llevó hasta el mamparo colindante con el tanque donde se almacenaba el aceite. No pude verificar fisuras o corrientes de flujo que me indicaran que por allí se producía el efecto de vasos comunicantes con la sala de bombas.
Después de comunicar la novedad a los funcionarios y repasar nuevamente los elementos funcionales de la instalaciones de la sala de bombas, a los efectos de ir cerrando los mandos de la misma y asegurarnos que no había medio de comunicación entre el tanque y la sala. Ya se pensaba que posiblemente podía haber un efecto sifón y alguna combinación mal efectuada que hubiera posibilitado el mismo. De esa forma se fueron cubriendo todos los pasos, por lo que tuve que descubrir todos los mandos que me indicaban y que debía encontrar entre la maraña de caños que contaba la misma.
Ya para todo esto el aceite llegaba a los 4 m. dentro de la sala de bombas, aunque no se podía precisar si ya se había contenido el derrame y el nivel en los últimos momentos parecía no seguir elevándose.
Entonces llegó la idea faltante, la de asegurar que desde el tanque no hubiera dudas que podía haber una comunicación y flujo de aceite hacia la sala de bombas. En verdad, me parecía que no era necesario, en mi fuero interior era lo que menos deseaba, ya entreveía las dificultades que tendría que afrontar. El esquema que va a continuación ilustra someramente el escenario del mismo, y pueden dar una idea parcial de lo que había que realizar.


Salimos de la sala de bombas y nos dirigimos a cubierta donde el contramaestre del barco abrió una escotilla por donde deslizó una lámpara con extensión hacia abajo del tanque, el mismo tenía una enorme superficie totalmente vacío, había una escala de hierro que nacía al costado de la escotilla, por ella bajamos hacia el fondo del tanque superior. En este caso el barco estaba dividido en dos partes longitudinales, por lo que el piso de ese tanque constituía el techo del tanque inferior.
Allí hubo que abrir otra escotilla. Es interesante describir el ambiente que teníamos en torno, era fantasmagórico, un enorme recinto totalmente cerrado, las sombras de los participantes y esa nueva escotilla en la que no había la iluminación que contaba la otra inmersión, por lo que resultaba más acogedora. En este caso no recuerdo incluso que hubiera escala adosada a la pared del mamparo, lo que sí había era un caño de 4” que encontré al tacto una vez que me sumergí siguiendo el ángulo del tanque que tenía como guía.
La oscuridad era total, negro total, y pese a las aprensiones tuve que seguir su recorrido. Tenía la esperanza que el mismo terminara cercano al piso del tanque, que era a su vez el fondo del casco, pero no!! hacía una curva y seguía no sabía dónde ... Ese fue el momento más contradictorio y decisivo en mi conciencia. El verdadero momento en que pensé: en dónde estaba metido!!
Llegué al final al terminal del caño después de haber recorrido como diez metros, me monté sobre el mismo soportándome con las rodillas y sacando los elementos que me habían preparado, obturé esa entrada y retorné con todo cuidado hacia la superficie, tal vez no tan rápido como interiormente deseaba pero es allí donde el raciocinio en un buzo debe mantenerse y todas las prevenciones son las que sirven para que su vida tenga mayor seguridad y pueda contarlo ... como en este caso.
Pero ... al verdadero final llegamos sin emociones, debería haber quedado en el párrafo anterior, la cuestión se resolvió sencillamente como lo indiqué más arriba, en el juego de maniobras de cierre de llaves se logró finalmente la contención de la cañería, que por algún mal manejo produjo ese juego de vasos comunicantes. Mientras yo realizaba mi tarea habían llegado camiones tanque que comenzaron a alijar el aceite que inundaba la sala de bombas. Una vez desagotada, deben haber procedido a su limpieza, actos que yo no vi y luego conocí por el relato de la agencia marítima.

Hugo W. Barzola

Buzo Profesional PNA
Bahía Blanca